En una entrevista cargada de polémica, Javier Milei no solo defendió su modelo económico, sino que también arremetió contra sus críticos. Elogió a Elon Musk por su visión de crecimiento y compartió detalles de sus reuniones con el magnate. Además, cuestionó a aquellos que lo acusan de rodearse de mediocres y resaltó los logros de su gabinete, asegurando que son los mejores ministros de la historia. Sin pelos en la lengua, volvió a poner sobre la mesa sus promesas de campaña, reafirmando su compromiso con la reducción de impuestos y la lucha contra la inflación
En una extensa y polémica entrevista con Daniel Parisini, popularmente conocido como “el Gordo Dan”, por el canal de streaming Carajo, el presidente Javier Milei no escatimó en críticas y apuntó directo al corazón de la batalla política que sacude al país. Habló sobre la frustrada sesión para tratar la ley de Ficha Limpia y la encrucijada judicial que enfrenta Cristina Kirchner, dejando en claro que, de haberse aprobado dicha norma, la exmandataria quedaría fuera de la carrera electoral del próximo año. Aunque Milei fue tajante al decir que la líder del PJ Nacional debería estar tras las rejas, subrayó que es la Justicia quien debe decidirlo.
“A mí me parece que tiene que estar presa Cristina, pero yo soy el Poder Ejecutivo, eso lo tiene que resolver el Poder Judicial”, lanzó sin filtros. Acto seguido, arremetió contra el macrismo, responsabilizándolo de haber mantenido políticamente viva a Cristina por intereses propios: “Entiendo que el macrismo esté sensible con la situación porque Marcos Peña la mantuvo viva a Cristina porque quería polarizar con Cristina a punto tal que Pichetto no la quiso desaforar para que esté vivita y coleando para poder polarizar con Cristina y después de eso lo premiaron siendo el vice de Macri”.
Lejos de calmar las aguas, Milei profundizó en su crítica hacia el proyecto de Ficha Limpia, asegurando que, lejos de impedir la participación de políticos corruptos, podría servir para eliminar adversarios políticos en provincias dominadas por el poder feudal. “El proyecto como está consigue el resultado totalmente opuesto porque vos vas a un feudo, vos le podés hacer competencia y entonces te clavan una causa y le da todo el poder al juez y la Justicia no es independiente. Depende del poder político de la provincia y te dejaron afuera de las elecciones”, disparó con vehemencia.
Como si no bastara con encender el debate sobre Cristina Kirchner y el macrismo, Milei también celebró el reciente índice de inflación de noviembre, que marcó un 2,4%, el registro más bajo desde 2020. Entusiasmado con estos números, el mandatario insinuó la posibilidad de reducir el crawling peg del 2% al 1% el mes próximo y, eventualmente, eliminarlo por completo para unificar el dólar oficial con el libre.
Con tono casi triunfalista, el Presidente aseguró que noviembre fue un mes de deflación para el país: “Cuando uno limpia el tema del crawling peg y la inflación internacional, que es del 2,5%, quiere decir que este mes hubo deflación de 0,1%. Si además sacamos la corrección tarifaria, quiere decir que si la inflación es 1,6% y la inflación del programa es 2,5%, este mes tuvimos deflación por el equivalente de 0,9%. Si uno mira la inflación neta, ya tenemos deflación”.
Las declaraciones de Milei no son solo un diagnóstico económico, sino una auténtica bomba política que reaviva viejas rencillas, polariza aún más el escenario y deja una pregunta inevitable: ¿será la Justicia capaz de resistir las presiones cruzadas o sucumbirá una vez más ante los intereses de quienes manejan los hilos del poder?
En una declaración que volvió a agitar las aguas políticas y económicas del país, Javier Milei dejó en claro sus próximos movimientos respecto a la inflación y el cepo cambiario durante su entrevista con Daniel Parisini, alias “el Gordo Dan”, en el canal de streaming Carajo. Con una precisión quirúrgica y un lenguaje que no escapa a la confrontación, el presidente delineó su estrategia para desarmar el control cambiario y devolver, según él, el equilibrio a la economía nacional.
“Si el mes que viene volvemos a repetir una inflación en torno al 2,5% vamos y bajamos el crawling peg al 1%, por lo tanto va a haber una inflación inducida del 1,5%. Cuando la inflación converja al 1,5%, ya sacamos el crawling peg”, sentenció Milei con el ímpetu de quien tiene el timón y está dispuesto a desafiar a todo el sistema financiero.
Pero su propuesta no quedó ahí. El líder libertario, en una jugada que promete encender aún más la tensión con sectores del establishment económico, anticipó el fin del cepo cambiario para 2025, una medida largamente esperada por el mercado y temida por quienes alertan sobre sus posibles consecuencias. “Estamos trabajando en distintas alternativas para poder salir del cepo, tenemos que arreglar el problema de stocks del BCRA. Estamos negociando un programa con el FMI, pero al mismo tiempo con fondos de inversión. En ese contexto elegiremos el mix, lo que más nos convenga”, aseguró, mientras dejaba entrever un entramado de negociaciones a puertas cerradas que podrían cambiar el curso del país.
Sin embargo, en un mensaje que parece dirigido a sus críticos más acérrimos, Milei lanzó una advertencia que podría interpretarse como un dardo envenenado hacia los economistas ortodoxos: “No es tal como dicen que necesitas sacar el cepo para crecer”. Y remarcó que el “freno de mano” no afecta tanto cuando “ya no tenés un problema de flujos”.
Como si todo esto no fuera suficiente, el Presidente también defendió a capa y espada su gestión en materia salarial. Aseguró que “hace siete meses que viene creciendo por encima de la inflación” y afirmó con tono desafiante que “se está derrumbando” la cantidad de ciudadanos en situación de pobreza e indigencia. Sin embargo, no perdió la oportunidad de cargar contra la metodología del INDEC, insinuando que los datos oficiales están distorsionados: “El problema de la medición del INDEC es que es semestral, entonces si el número venía volando, el número que vos tenías en la punta está mucho más alto que el promedio que observa”.
En un intento de desenmascarar lo que él considera viejas trampas del poder, Milei también denunció las prácticas de manipulación de precios: “La canasta está subestimada porque básicamente, como hacía Moreno, que ponía los precios que él ponía en el control, después no los encontrabas en la góndola”. Su metáfora final fue un golpe directo a la nostalgia del kirchnerismo: “Es como medir tu salario con el dólar 1 a 1”.
Con estos explosivos comentarios, Milei no solo desafía a los sectores opositores, sino que reconfigura la narrativa económica con un tono bélico que deja poco espacio para el consenso. La arena política se recalienta, y el tablero de juego está cada vez más inclinado hacia una confrontación directa entre el oficialismo y sus enemigos históricos.
En una arremetida final que no dejó títere con cabeza, Javier Milei completó su intervención con cifras que buscaron pintar un panorama de recuperación drástica bajo su gestión. “Bajamos la pobreza 11 puntos, y si mirás el salario en dólares pasó de 300 a 1100”, aseguró con tono desafiante, dejando claro que su administración, según él, está logrando lo que muchos gobiernos anteriores apenas pudieron prometer.
Milei no se quedó solo en el ámbito salarial. Con evidente satisfacción, comparó el presente con el desastre que, según él, dejaron sus predecesores: “Si vos mirás el PBI per cápita en dólares al tipo de cambio oficial, cuando vos sos un desastre como gobierno vos tenés salida de capitales, los bonos se te hacen torta…”. Pero rápidamente se contrastó con los números actuales: “Hoy los bonos están arriba de 70, y el riesgo país es 730, bajamos 2300 puntos el riesgo país”. Una afirmación que busca enviar un mensaje contundente a los mercados y, de paso, dinamitar a la oposición.
Con una convicción casi mesiánica, Milei subrayó que la recuperación del peso es una consecuencia natural de su programa económico: “Cuando uno empieza a regularizar la economía, la moneda se te aprecia”, afirmó, para luego celebrar que “el PBI per cápita subió 120% en dólares este año”. En medio de un país acostumbrado a crisis recurrentes, este dato es lanzado como una piedra en el estanque político, retando a quienes insisten en descalificar su gestión.
Pero el momento más explosivo llegó al recordar lo que él considera su mayor logro: un 2024 con déficit fiscal cero y emisión monetaria nula. “Entramos al año electoral con déficit cero, o sea no vamos a hacer política fiscal expansiva, y emisión cero, o sea no vamos a hacer política monetaria expansiva”, proclamó, casi como un desafío a quienes han utilizado el gasto público como herramienta electoral. Y redobló la apuesta: “En la medida que la economía crezca vamos a bajar impuestos”.
Sin embargo, su plan de alivio impositivo no apunta a reducir la carga total, sino a simplificar el aparato recaudatorio y atacar los negocios turbios que, según él, sostienen a la casta política: “El 10% de los impuestos en cantidad genera como el 98% de la recaudación. Entonces la pregunta es por qué ese diferencial, digamos, por qué tenés 150 impuestos… son todos kioscos”. Con su característico desprecio por la corrupción estructural, lanzó una promesa de dinamitar los entramados políticos: “La idea es ir a un federalismo de verdad y romper todos los kioscos. Los chorros de la política van a quedar peor que los mandriles”.
Con estas afirmaciones incendiarias, Milei deja clara su intención de desmontar, con dinamita y motosierra, los pilares del sistema que él considera corrupto. No se trata solo de números, sino de una guerra abierta contra la clase política tradicional y una advertencia de que, mientras él esté en el poder, la “rosca” y los privilegios están sentenciados.
En una demostración de su estilo combativo y sin pelos en la lengua, Javier Milei volvió a cargar contra sus críticos y los medios durante su entrevista con Daniel Parisini en Carajo. Con una mezcla de ironía y furia, apuntó directamente contra el sitio Chequeado, al que acusó de tergiversar sus promesas de campaña: “Una de nuestras promesas de campaña, ¿cuál era? Una era la motosierra, la cumplimos, porque no sé los imbéciles de Chequeado qué miran que dicen que no cumplimos las promesas”. Y no se quedó ahí: disparó con toda su artillería contra quienes, según él, están manipulados por el kirchnerismo: “Otros que tienen problemas con las cuentas desde que lo compraron los kirchneristas”.
Con su característico tono provocador, Milei arremetió contra los cuestionamientos a su manejo de la inflación: “Vos decías cuál era la inflación minorista y ellos decían ‘no, el Indec dice otra cosa’”. En su visión, los medios y sus detractores se niegan a aceptar una realidad que ya está cambiando.
Llevando la confrontación al terreno económico, el Presidente lanzó una frase que generó más revuelo: “Así como vienen, un montón de estos van a hacer que la Adermicina sea un negocio bárbaro”, insinuando que sus críticos sufrirán heridas en el choque contra sus políticas. Luego defendió una de sus iniciativas clave: “Otra promesa de campaña nuestra era la competencia de monedas, lo anunciamos ayer”. Con una mezcla de tecnicismo y desafío, explicó los riesgos de una apreciación descontrolada del peso: “Van a estar entrando tantos dólares que si los tenés que liquidar en el mercado se te cae el precio. El problema es que el precio del dólar caiga tan rápido que me mande un montón de sectores a la quiebra”.
En su defensa de la competencia de monedas, Milei ofreció una solución radical para sortear la inflación: “La competencia es para que vos en lugar de hacer las transacciones en pesos las hagas en dólares”. Con tono didáctico pero desafiante, detalló cómo su modelo busca estabilizar el tipo de cambio y evitar la inflación mediante una demanda constante de dólares: “Vos querés comprarte, no sé, una taza, la querés pagar en dólares, la pagás en dólares, listo”.
En su visión polarizada del poder, Milei resumió su postura con una sentencia explosiva que avivó aún más el enfrentamiento político: “El poder es un juego de suma cero, si no lo tenemos nosotros lo tienen los kukas”. Una declaración que deja en claro su idea de que el control del poder es una batalla directa entre su gobierno y el kirchnerismo.
El presidente no se detuvo ahí y redobló su defensa del modelo libertario, afirmando que su gobierno está revitalizando la economía a través de un enfoque implacable en la baja de la inflación: “Argentina tiene dos elementos, una es la recuperación cíclica y la otra es el crecimiento”. Con una confianza casi desafiante, sostuvo que el repunte del salario real y de las jubilaciones son síntomas claros de esta recuperación: “La baja de la inflación es una forma de inyectarle guita a los que menos tienen, y me dicen ‘vos no hacés nada por los pobres’. Menos mal, bajé 13 puntos del PBI del señoreaje, ¿a quién le volvió esa plata?”.
Como cierre, dejó en claro que su plan social no consiste en asistencialismo, sino en atacar de raíz la inflación: “El mejor plan social es bajar la inflación, por lejos”. Una afirmación que, lejos de buscar consenso, reaviva la llama de la polarización en una Argentina donde el enfrentamiento político parece ser la norma.
A lo largo de la entrevista, Javier Milei no perdió la oportunidad de destacar los momentos que, según él, marcan la diferencia de su gobierno. Uno de los momentos más emblemáticos fue cuando elogió a Elon Musk, el hombre más rico del mundo, a quien considera un referente de su propia filosofía económica: “Yo tuve con él 3 reuniones formales, él te da entre 7 y 15 minutos, si te da 15 minutos sos Gardel y entonces la primera vez estuvimos 45 minutos, estuvimos en la planta de Tesla, fue increíble que nos diera 45 minutos”. En un claro intento de poner en valor su cercanía con figuras globales de poder, Milei destacó las palabras de Musk: “Me levantó el ánimo, dijo cosas maravillosas como ‘Yo me levanto todos los días pensando qué problema le puedo solucionar a la gente’”. Y, sin perder el toque irónico, remarcó: “Mi hermana dijo ‘es Hayek puro’”, descalificando con sutileza a los que no comparten su visión.
Aprovechando la ocasión, Milei no se guardó sus críticas hacia quienes no comprenden sus reflexiones económicas, apuntando a la “estupidez” de los que descalifican sus planteos: “Hay algunos estúpidos que no entendieron nada y es una reflexión media estúpida que es con o sin dinero, pero son idiotas”. Con un tono despectivo, afirmó que estos temas deben ser explicados con claridad, sobre todo en relación con la demografía y el crecimiento económico, áreas en las que se considera un experto.
Sobre las conversaciones con Musk, Milei profundizó: “Nos pusimos a hablar de demografía y él estaba muy preocupado por la caída de la tasa de natalidad porque vos necesitás que sea mayor de 2 y sino la pirámide te empieza a caer”, añadiendo que coincidieron en que este es un tema urgente para la Argentina. Con humor y un toque de provocación, relató que Musk le había preguntado sobre su propia prole: “Me dijo: ‘¿Ustedes para cuándo?’ Y yo le dije ‘tengo 5 hijos’ y me dijo: ‘No, los de 4 patas no cuentan’”. Un comentario que, más allá de la anécdota personal, refuerza la idea de que Milei está dispuesto a tomar medidas drásticas para revertir el declive demográfico.
Al hablar sobre el gabinete que integra su gobierno, Milei no escatimó en elogios hacia sus ministros y destacó cambios internos que, según él, han mejorado la dinámica de trabajo: “Estoy convencido de que somos el mejor gobierno de la historia. Antes hacíamos reunión todos los días y eran de 3 horas, pero la dinámica cambió muchísimo para bien con la salida de Posse y la llegada de Guillermo Francos”. En un claro contraste con lo que él considera un sistema político obsoleto, remarcó el carácter “más coordinador” de Francos, lo que permitió mayor libertad y eficiencia a los ministros.
Pero no todo fue elogios. Milei también dedicó un feroz ataque a sus detractores, especialmente a los que lo acusan de rodearse de mediocres: “Había un imbécil de pluma arcaica que decía ‘No, Milei se rodea de mediocres’. Mirá el ministro de Economía que elegí”. Con fiereza, citó a Patricia Bullrich y a otros miembros clave de su gabinete, como Sturzenegger y Francos, destacando sus trayectorias en el ámbito internacional y acusando a quienes critican su elección de ministros de ser ignorantes ante sus logros. Afirmó con seguridad: “Es impresionante lo que está haciendo Petri con las Fuerzas Armadas. Es impresionante lo que está haciendo Cúneo Libarona con las reformas”.
Con un cierre contundente, Milei subrayó que la eficiencia de su gabinete es innegable y dejó claro que las reformas que está impulsando son parte de un proceso irremediable de cambio: “Mirá lo que está haciendo Sturzenegger, lo que está haciendo Petri, lo que está haciendo Sandra Pettovello. Son reformas que cambiarán este país para siempre”.
