La obra servirá para sustituir importaciones por el equivalente a USD 1.000 millones.
¿Fue la última obra pública?. El Gobierno inauguró este lunes en Córdoba la reversión del Gasoducto Norte. Es, sin lugar a discusión, una obra clave ( la cual sobrevivió a la motosierra que aplicó sobre el gasto Javier Milei) para transportar el gas natural de Vaca Muerta a siete provincias del norte argentino.
Además, según indicaron fuentes oficiales desde la Casa Rosada, la obra servirá para sustituir importaciones por el equivalente a USD 1.000 millones. Nada mal para un país que sufre, recurrentemente, la falta de divisas. En ese sentido, sería un cambio de matriz radical para nuestro país, ya que podría pasarse de importar gas de Bolivia (como sucedió durante 18 años) a exportarlo a Brasil.
En plena discusión del rol que debe cumplir el Estado, y más precisamente de como deben financiarse obras tan importantes como estás en el momento que la Libertad Avanza sostiene que debe dejar de existir las obras publicas, el Gobierno Nacional inauguró el gasoducto Norte de manera «histórica».

Vale recordar que había sido impulsada por el exministro de Economía, Sergio Massa, y fue continuada, con demoras, por la actual gestión. La reversión demandó una inversión de USD 713 millones, de los cuales unos USD 530 millones fueron financiados por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
La obra aportará 5 millones de metros cúbicos diarios de gas y existe la posibilidad de ampliarlo a otros cuatro millones en una segunda etapa. El fluido llegará así a hogares, comercios, estaciones de servicio e impulsará el desarrollo de la actividad litífera. Se beneficiarán Córdoba, Tucumán, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Salta y Jujuy.
Para esta inauguración en la ciudad de La Carlota, donde comienza el ducto, participaron del jefe de Gabinete, Guillermo Francos; el vicejefe de Gabinete del Interior, Lisandro Catalan; el ministro de Economía, Luis Caputo, junto al secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González; la flamante secretaria de Energía, María Tettamanti. También estuvieron el gobernador cordobés, Martín Llaryora; la intendente Natalia Bellón, además de las autoridades de las contratistas Pampa Energía, Sacde y Techint, entre otros.
Tras finalizar el evento, Damián Mindlin, presidente de SACDE dijo: “Hoy estamos viviendo una inauguración histórica. Le damos fin a un hecho sin sentido. La Argentina importó 20.000 millones de dólares de gas boliviano en los últimos 20 años, cuando podíamos abastecer el norte con el gas de Vaca Muerta, con trabajo argentino, con inversiones en nuestro país y sin dilapidar divisas”.
Desde el entorno de Javier Milie dejaron trascender que podría ser «la última obra publica» del Gobernó Nacional. ¿Será así, a pesar de que queda demostrado como la intervención del Estado puede servir para obtener divisivas tan necesarias para la macroeconomía?
