La cancelación del Pacto de Mayo por parte de Javier Milei puso fin a la tregua con los gobernadores, generando incertidumbre sobre la ley Bases y el paquete fiscal en el Congreso.
Javier Milei redujo aún más su ya limitado grupo de aliados políticos anoche. En la Cámara de Diputados, la UCR, UP y varios partidos provinciales se unieron para avanzar en la restitución del Fonid y en la asignación de fondos para las universidades públicas. Mientras tanto, en el Senado, peronistas y radicales, junto con un sector del PRO, coordinaban un pedido para que funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional expliquen el paquete fiscal. Todo esto ocurre mientras en Misiones el conflicto social se intensifica, y los gobernadores aliados de la Casa Rosada lo siguen de cerca, temiendo un posible efecto contagio en sus propias provincias.
El retroceso político interno de Javier Milei se disfraza detrás del conflicto bilateral con España y del espectáculo musical que el Presidente ofreció anoche junto a una banda de rock libertaria.
Sin el respaldo orgánico de la UCR, que presentó a Rodrigo De Loredo como uno de los líderes opositores en el recinto y ex aliado de Milei, el Gobierno tampoco consigue el apoyo en el Senado de Guadalupe Tagliaferri (PRO). Esta última confrontó al jefe de bancada de La Libertad Avanza, Ezequiel Atauche, diciendo: «Si quieren sacar la ley bases y el paquete fiscal, pónganse a trabajar».
El desembarco de Mauricio Macri como nuevo presidente del PRO también genera movimiento político en la Casa Rosada. El ex presidente de Boca reunió ayer a su equipo en sus oficinas, incluidos los gobernadores, para reafirmar el perfil opositor del partido. Macri busca diferenciarse de Patricia Bullrich y evitar que La Libertad Avanza absorba al PRO de cara a las elecciones legislativas. Al expresidente le preocupa cada vez más la falta de gestión del Gobierno y apunta al jefe de Gabinete, Nicolás Posse.
Los gobernadores de Juntos, los «dialoguistas«, también empiezan a encender señales de alarma. Ignacio Torres (PRO) de Chubut advirtió que si el PRO se fusiona con La Libertad Avanza, abandonará el espacio. La semana pasada, Torres recibió a Axel Kicillof en Rawson, antes de que el gobernador de Buenos Aires también fuera recibido por el radical Maximiliano Pullaro de Santa Fe.
El reacomodamiento del mapa opositor se aceleró con la cancelación unilateral del Pacto de Mayo anunciada por Milei. El Presidente excluyó a los gobernadores de la convocatoria a Córdoba para el 25 de mayo, enfurecido porque la ley Bases y el paquete fiscal quedaron estancados en el Senado.
No se prevé siquiera una sesión la próxima semana, ya que el oficialismo no consigue los acuerdos necesarios para emitir dictamen. El Senado podría votar el proyecto con cambios recién en junio, para devolverlo a Diputados. Un final incierto después de casi seis meses de gestión con idas y vueltas en el Congreso, pero sin ninguna ley aprobada.
El ministro del Interior, Guillermo Francos, el más moderado y negociador del Gabinete, se unió a la confrontación de Javier Milei contra el Poder Legislativo, describiendo al Congreso como un «edificio viejo donde hay ratas». El Presidente había definido previamente a diputados y senadores ante empresarios como «maníacos, degenerados del gasto público que lo único que hacen es mandar proyectos al Congreso para romper el equilibrio fiscal».
Se consuma así el mayor temor de los gobernadores. La cancelación del Pacto de Mayo no abre una nueva ventana de negociación con la Casa Rosada, sino que implica el final de la tregua que Milei les ofreció tras su discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Congreso el pasado 1 de marzo.
«Yo les aviso, por si les interesa, que cualquier proyecto que manden desde el Congreso, que quiera romper el equilibrio fiscal, romper la caja y hacer volar este país por los aires, se los voy a vetar. Me importa tres carajos», aseguró el libertario en su discurso de cierre del 41º Congreso Anual del IAEF.
El problema para el Gobierno es que, cancelado el Pacto de Mayo, donde se iba a debatir un nuevo esquema de distribución de recursos, los gobernadores vuelven a la carga con reclamos a través del Congreso, donde comienzan a reagrupar fuerzas en el recinto. A los reclamos por los fondos educativos se suma también el de los subsidios al transporte, que esta semana motivaron una nueva queja de Pullaro.
