A pesar de la discusión de cuantas sillas les corresponde al peronismo, el oficialismo teme que el DNU 70/30 se descuartizado en el Congreso.
El riojano Martín Menem, presidente del Cámara de Diputados, sigue frenando las embestidas y presiones de la oposición para conformar la comisión bicameral que debe tratar el DNU 70/23 que el presidente Javier Milei dictó, a fines del año último, para desregular la economía.
En las últimas horas, el bloque Hacemos Coalición Federal reclamó al oficialismo la designación de los miembros de dicha comisión. Pronto, los legisladores que responden a Miguel Ángel Pichetto enviarán una nota a Menem para que la Comisión Bicameral se constituya lo antes posible.
Esto se suma al pedido que había efectuado ya la UCR, que «con urgencia y sin más demoras», los legisladores radicales encabezados por el senador y jefe de la UCR, Martín Lousteau, el titular de la bancada de diputados, Rodrigo De Loredo y su par del Senado, Eduardo Vischi, cruzaron al riojano.
La discusión que frena la conformación es que el peronismo, es decir la primera minoría con 99 diputados, reclama 4 de las 8 sillas que aporta la Cámara Baja; mientras que Menem señala que solo le corresponden 3.
A través de un escrito, Menem le reiteró a Germán Martínez, líder del bloque UxP, que, de acuerdo a la cantidad de integrantes de su bloque (99) sobre un total de 257, «le corresponde el 38,52% de representación». «Lo que implica un 3,08 y en ningún caso puede pretender la integración de cuatro diputados que implicaría el 50% de representación», remarcó el riojano.
Desde el peronismo señalan que Menem lo único que hace «es dilatar para que el DNU siga teniendo aplicación». El decreto solo puede quedar derogado si ambas cámaras lo rechazan de manera expresa.
Sin embargo, quizás el trasfondo sea otro: el oficialismo teme que su DNU (que incluye 366 artículos y contempla reformas políticas, laborales y sociales) sea desguazado por el Congreso. En esa línea, desconfía de los bloques de oposición dialoguista, en particular de la UCR y de Hacemos Coalición Federal, a los que acusó de «traidores y delincuentes» al responsabilizarlos por el fracaso de la Ley Ómnibus en la Cámara de Diputados.
«Si el gobierno anterior se aprovechó de su mayoría para bloquear el funcionamiento de la Comisión durante dos años, asistimos hoy a una nueva degradación institucional en la que este gobierno ni siquiera la constituye», había argumentado la UCR.
