El presidente de la Cámara de Diputados dijo que «sería muy difícil que los demás poderes del Estado pongan obstáculos a algo que la gente votó directamente». Aseguró que «nadie pone en duda de la necesidad y urgencia que tiene la Argentina».
Lo que suceda en el Congreso con el DNU que deberá rechazar o aprobar una bicameral que aún no está ni si quiera conformada es todo un interrogante. Lo cierto es que al oficialismo le estaría constando conseguir la adhesión necesaria en el terreno legislativo. Tal es así, que el propio presidente de la Nación, Javier Milei, amenazó con llamar a un plebiscito en caso de que no tenga el visto bueno en el Congreso.
En ese contexto, el presidente de la Cámara de Diputados, Marín Menem, afirmó que «sería muy difícil» para el Gobierno que el Congreso y la Justicia «pongan obstáculos» al decreto que desregula la economía y propone reformas; y recordó que a Milei tuvo el apoyo del 55 por ciento del electorado en el balotaje llevado a cabo en noviembre pasado.
«La política es difícil y complicada. Hay una inercia que va a tirar en contra de un gobierno que ganó con más del 55% por ciento de los votos diciendo (en la campaña electoral) exactamente lo que iba a hacer. Sería muy difícil que los demás poderes del Estado (en referencia al Legislativo y al Judicial) pongan obstáculos a algo que la gente votó directamente», opinó el diputado de La Libertad Avanza.
En declaraciones formuladas a Radio La Red, el presidente de la Cámara de Diputados criticó a quienes «empiezan a cuestionar la manera de gobernar» de Milei «cuando existe una urgencia total en el ataque que hay que darle a la inflación«.
«Las fuerzas (políticas) que están en contra (del Gobierno) son las que perdieron, las del 44 por ciento (de los votos obtenidos en el balotaje). Tendrían que recapacitar y entender que la gente votó esta transformación, que quiere algo distinto. Que no quiere más la economía que veníamos soportando en una maraña de regulaciones que nos ha traído a este desastre», consideró.
