Tras una reunión con el asesor de mayor confianza de Sergio Massa, el catalán Antoni Guitérrez-Rubí, la mesa chica cegetista no hará por ahora el acto en el interior. “Es una cuestión de estrategia”, aseguran algunos sindicalistas.
En el día de ayer, la mesa chica de la CGT se reunió para alinear la estrategia sindical a la que mantiene el candidato de Unión por la Patria. En nombre de | estuvo el catalán Antoni Gutiérrez-Rubí, su consultor de extrema confianza. A pedido del ministro candidato, el consultor les sugirió a los sindicalistas que era conveniente desactivar la organización del acto que tenían previsto hacer en Santiago del Estero antes del balotaje.
La idea es no generar rechazo por parte del electorado independiente que busca señales de moderación, sin agresiones de ningún tipo. Además se pactó cómo será el aporte del sindicato de trabajadores a la campaña.
De esta manera, la estrategia es evitar mostrar a Massa rodeado de sindicalistas porque creen que puede ser una foto que no sume adhesiones en este tramo de la carrera electoral, en el que se apunta a la moderación y a captar al electorado independiente. Así lo aseguraon tres dirigentes sindicales que participaron del encuentro con el experto en marketing político.
“Es una cuestión de estrategia” minimizó el pedido uno de los dirigentes sindicales que más participa en la campaña de Massa. Sin embargo, los gremialistas aceptaron la solicitud y dieron de baja la avanzada organización de un acto en Santiago del Estero junto con los gobernadores de las provincias del norte, la región donde el ministro de Economía logró buenos resultados en los comicios generales.
“No significa bajar los brazos sino reafirmar el trabajo militante en los barrios y las fábricas. También es importante que haya charlas con intendentes y gobernadores para que nadie se distraiga y estemos en sintonía afianzando la garantía del voto”, aseguró otro dirigente de un gremio industrial. Por otra parte otros sindicales no tomaron bien la medida: “Rubí no tiene la fortaleza política para decirnos que ‘esto no se hace’”.
Un jefe sindical asegura que la movilización “No se canceló” y aclaró que, luego del debate, pueda llegar a realizarse en el interior (en el nordeste o en la Patagonia) o en la ciudad de Buenos Aires para apuntalar el “voto trabajador” en favor de Massa.
Gutiérrez-Rubí anunció frente a la CGT que “lo que viene no es un balotaje sino un plebiscito sobre cada candidato”. Los sindicalistas auguran proyectan la victoria de Massa de manera muy ajustada por lo que reforzarán su campaña en contra de Javier Milei en lo relativo a los derechos laborales, al eventual cierre de organismos estatales, la dolarización y el valor de los servicios públicos. Es probable que la CGT se exprese a través de un comunicado, con preguntas directas a las candidatos cuyas respuestas sirvan para confrontar las dos propuestas electorales en disputa.
En el peronismo algunos dicen que Gutiérrez-Rubí es el verdadero estratega de la campaña de Massa. Mientras que otros afirman que se trata de un libreto ya visto, que trabaja sobre los conceptos de la cercanía y la conexión emocional con los votantes. El ministro de Economía aseguró que lo escucha “lo justo y necesario”.
