«El Gobierno nacional hace un esfuerzo enorme, de más de $500 millones de este año en sostener el sistema de transporte público de pasajeros», precisó y agregó: «Nos hubiese gustado que la Ciudad esté en la mesa, ponga el cuerpo, haga inversión y cuide el bolsillo de los vecinos de Capital y del Gran Buenos Aires».
El funcionario calificó más temprano a algunos empresarios de las cámaras de autotransporte de pasajeros como «parásitos del Estado que pretenden extorsionar« y sostuvo que buscan que el Gobierno «les garantice la rentabilidad» de sus ganancias, en tanto que calificó a la retención de tareas que realiza la Unión Tranviario Automotor (UTA) en el Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA) y algunas provincias como «un paro extraño porque lo forzaron los empresarios«.
El ministro además mencionó directamente a los empresarios cuestionados: «Acá hay dos grupos empresarios, un tal Faijá y un señor Zbikosky, que lo que pretenden es tomar de rehenes a los trabajadores para discutir el sistema de compras de carrocerías porque fabrican carrocerías, para discutir el mark up empresario porque pretenden que el Estado le garantice la rentabilidad«.
Se trata de Andrés y José Faija, los mayoritarios dueños de la empresa DOTA, que concentra gran parte de las líneas de colectivos del AMBA. También mencionó a Javier Zbikosky, CEO del grupo Metropol«. La retención de tareas por 24 horas que desarrolló la UTA afectó al servicio de colectivos del AMBA, la ciudad de La Plata y las provincias de Tucumán, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, Formosa y Misiones.
