El jugador de Boca, que no estuvo presente en la práctica en el Complejo de Ezeiza, es juzgado por la denuncia de Daniela Cortés, expareja que lo acusa de violencia de género por un hecho que habría ocurrido en 2020. El fiscal de la causa solicitó que el futbolista sea condenado por los delitos de lesiones leves agravadas por el vínculo, por mediar violencia de género y por amenazas coactivas.
Este miércoles, empezaron los alegatos en el Juzgado Correccional y Criminal 2 de Lomas de Zamora por la causa que protagoniza al jugador de Boca, Sebastián Villa. Allí, el fiscal, Sergio Anauti pidió que el futbolista sea condenado a dos años y tres meses de prisión por los delitos de lesiones leves agravadas por el vínculo, por mediar violencia de género y por amenazas coactivas contra Daniela Cortés.
El colombiano está acusado por su expareja de ejercer violencia de género y amenazas. Tras varias jornadas probatorias, donde además de declarar peritos también dieron testimonio los dos implicados, la causa avanza y mañana dará su alegato el abogado defensor, Martín Apolo.
Para la audiencia de hoy, Villa llegó algunos minutos después de las 10 a los tribunales -no asistió al entrenamiento xeneize-, acompañado por Apolo y, por primera vez desde que arrancó el debate, por su madre. Luego, ingresó a la sala y se sentó en el banquillo de los acusados. En la jornada anterior, aseguró ser inocente y acusó a Cortés de haber sido ella quien lo golpeaba.
Durante su discurso, Anauti pronunció una frase para acusar al colombiano: «Es imprescindible que se valore en esta causa que hubo violencia en todas sus formas hacia la mujer». Luego, amplió su argumento al afirmar que Villa había amenazado repetidamente a la víctima con que abandonara la casa, advirtiéndole que si no lo hacía, pondría fin a su vida y a la de su familia.

Además, el fiscal aseguró que se habían confirmado golpes de puño en la frente de la víctima, los cuales coincidían con el uso de un anillo por parte del acusado.
Luego de un análisis de todas las pruebas, el fiscal llegó a la conclusión que mostraron una “escalada en la violencia”. Según el fiscal primero “empezaron los celos” y luego Villa “se ponía cada vez más violento, sobre todo cuando tomaba alcohol”.
El fiscal finalizó en relación con las amenazas que Cortés recibió de Sebastián Villa: “La víctima solo compartió estos actos de violencia con su hermana y su amiga Erika, ya que tenía miedo de lo que Villa pudiera hacerle a su familia en Colombia”. La víctima en su declaración dijo que durante las agresiones el jugador de Boca agarró su celular y la amenazó con llamar a un sicario en Colombia para que asesine a su familia.
La mañana había comenzado con el pedido del abogado de Villa para la incorporación de una serie de escritos relacionados a las pericias psicológicas y psiquiátricas que se le realizaron a la víctima. El fiscal se opuso y la jueza decidió un cuarto intermedio de pocos minutos para resolver. Para las 11:25 la audiencia se reanudó con la aceptación de esos escritos y el posterior alegato.
