En los últimos años sus caminos tomaron direcciones opuestas, pero pronto podrían coincidir en un mismo proyecto político. El jefe comunal Enrique García y el dirigente radical Ricardo Ortiz de a poco acercan posiciones, si bien aún hay muchos obstáculos por sortear.
El intendente cada vez que puede recuerda que es radical y envía señales. Una de las últimas fue la reunión que mantuvo con el diputado nacional Ricardo Alfonsín; según dejaron trascender, la visita fue protocolar, sin embargo salta a la vista la connotación política del encuentro, en un contexto en el cual el hijo del ex presidente cada vez cotiza mejor en medio de su enfrentamiento con Storani y Moreau, que a su vez apoyan a Julio Cobos.
Casualmente, Ortiz (identificado como alfonsinista) participó de dicha reunión. Cuando es consultado por la situación local del radicalismo dice que “aún tiene que correr bastante agua bajo el puente”. Por lo menos no es terminante.
No obstante, el Convencional nacional remarca que por ahora no hay voluntad de levantar la intervención. Pero otra vez deja la puerta entreabierta cuando desliza que para destrabar el tema “habría que negociar”, “García maneja el tema administrativo y nosotros el político”, razona.
Aunque el ex presidente del Concejo Deliberante y luego candidato a intendente por UNA – que impulsaba la dupla de Roberto Lavagna y Gerardo Morales – se muestra moderado tiene una coincidencia con referentes más intransigentes: el límite es Kirchner.
Entre los “halcones” está el edil Gustavo De Benedetti (también fue en la lista de Lavagna), quien incluso recientemente mantuvo un enfrentamiento con el ex presidente del Legislativo Rubén Vecci durante un acto en el Comité distrital que tuvo por orador principal a Sanz.
Por Elisa Rossi
