Tranquilizado el mercado cambiario y acomodando la Macro, el ministro de Economía ya piensa en un programa para bajar la suba de precio y recuperar poder adquisitivo.
Ni bien asumió con ministro de Economía, Sergio Massa tenía bien en claro que su desafió más complejo a resolver sería la inercia inflacionaria en la que están sumergido los precios en la Argentina. Pidió tiempo y explicó que primero se debería acomodar la macro y tranquilizar el mercado cambiario.
Sim haber cumplido ni si quiera dos meses de sus gestión en el Palacio de Hacienda, el tigrense consiguió varios logros importantes. Con el respaldo político de todo el espectro frentetodista, Massa logró bajar los dólares paralelos, acumuló reservas en el Banco Central con el dólar soja, sedujo al FMI consiguiendo la aprobación de la segunda revisión y ajustó las cuentas para cumplir con la reducción del déficit fiscal del 2,5% para este año, algo que reclama tanto el organismo multilateral y como el establishment económico.
Sin embargo, y a pesar de haber abierto el a paragua ni bien asumió, la inflación del 7% en agosto cayó como un baldazo de agua fría por varias razones: fue mayor a la que proyectó el mercado, acumula un 56,4% en lo que va del año y la interanual arrojó un 78,5%.
Cumpliendo con lo que prevé nuestro marco normativo enviamos el Presupuesto Nacional 2023 al Congreso para su tratamiento. pic.twitter.com/Kw1nsYicza
— Sergio Massa (@SergioMassa) September 16, 2022
En este contexto, Sergio Massa lanzará en estos días un plan de estabilización para bajar la inflación e ingresar así a un esquema donde los trabajadores puedan recuperar ingresos de manera real luego de varios años de perdida en el poder adquisitivo.
Según publicaron algunos medios cercanos al Gobierno, La intención es que la curva de precios y salarios se cruce al final del periodo y que a partir de marzo los ingresos de los trabajadores comiencen un sendero positivo en términos reales.
Los principales puntos del plan que regirá en noviembre, diciembre, enero y febrero son los siguientes:
*Estabilidad cambiaria
*Programa de administración de importaciones que garantice los bienes intermedios necesarios para la producción.
*Aumento de suma fija o bono por los cuatro meses
*Congelamiento de precios pactado en un acuerdo económico y social.
En declaraciones con el El Destape, Massa señaló: “Los tres grandes objetivos para la estabilización macroeconómica son los que fijamos desde el principio: orden fiscal, acumulación de reservas y desarrollo con inclusión. El desarrollo con inclusión inexorablemente nos pone en la obligación, finalizada la etapa de estabilización macro, de encarar un proceso fuerte de lucha contra la inflación”.
En paralelo, se sabe que desde el ministerio trabaja en un dólar turismo y un dólar “bienes suntuarios”, seguramente el mismo que el turístico: cerca de 300 pesos. Así espera ir cerrando el grifo de los dólares baratos. Debería apurarse con estas medias ya que son del tipo que conviene primero instrumentar y después contar. Si se confirma, el dólar oficial iría reduciendo su protagonismo en la economía, al menos hasta estabilizar el barco. El ministro repite que la prioridad es estabilizar para bajar la inflación.
