El serbio aseguró en una entrevista a la BBC que no se va a vacunar porque «los principios de decisión sobre mi cuerpo son más importantes que cualquier título».
Pese a los rumores que hacían alusión a que finalmente el serbio Novak Djokovic habría decidido vacunarse, se mantiene firme en su negativa, pese al alto precio que está pagando deportivamente.
Y es que Rafael Nadal, el español ubicado en el quinto eslabón del ranking ATP, se alejó del serbio al conseguir su Grand Slam número 21 y se convirtió en el máximo ganador de torneos grandes de la historia, uno por delante de Novak y el suizo Roger Federer, quienes albergan 20.
Su declaración
«Sí, ese es el precio que estoy dispuesto a pagar» dijo el número 1 del mundo cuando se le preguntó si sacrificaría su participación en torneos como Roland Garros y Wimbledon por su postura sobre la vacunación.
«Nunca he estado en contra de la vacunación, pero siempre he apoyado la libertad de elegir lo que te metes en el cuerpo» afirmó antes de explicar que «siempre ha sido un gran estudioso del bienestar, la salud, la nutrición», y que su decisión había estado en parte influenciada por el impacto positivo que factores como el cambio de su dieta y sus patrones de sueño, habían tenido en sus habilidades como atleta.
«Los principios de decisión sobre mi cuerpo son más importantes que cualquier título o cualquier otra cosa. Intento estar en sintonía con mi cuerpo todo lo que puedo» añadió.
Sobre su deportación en Australia, Djokovic declaró estar «realmente triste y decepcionado por la forma en que todo terminó para mí en Australia. No fue fácil«, y explicó el auténtico motivo por el que fue expulsado del país.
«Lo que la gente probablemente no sabe es que no fui deportado de Australia sobre la base de que no estaba vacunado, o que rompí alguna regla o que cometí un error en mi declaración de visado. La razón por la que fui deportado de Australia fue porque el Ministro de Inmigración usó su discreción para cancelar mi visado basándose en su percepción de que podría crear algún sentimiento anti-vacunas en el país o en la ciudad, con lo que estoy completamente en desacuerdo».
«Tengo la mente abierta sobre la posibilidad de vacunarme en el futuro porque todos estamos tratando de encontrar colectivamente la mejor solución posible para acabar con la covid» concluyó.
