La propuesta al acuerdo explicitada por Massa durante el fin de semana, ya sufre críticas dentro y fuera de la coalición de Gobierno.
Alberto Fernández y Sergio Massa siempre coincidieron en la necesidad de acordar con el FMI, mientras que Cristina Kirchner, planteaba tantos condicionamientos. Pero los resultados de las PASO enterraron los planteos de CFK, y Alberto Fernández y Massa lograron un mínimo de consenso interno.
Es por eso, que el fin de semana el propio Massa (ya lo había hecho anteriormente), salió a plantear públicamente un acuerdo con los distintos actores de la política local, fundamentalmente con Juntos por el Cambio.
Sin embargo, los miles de partidarios movilizados por La Cámpora en el «Día de la Lealtad», sumada a las expresiones de kirchneristas duros como Hebe de Bonafini, Amado Boudou y Luis D´Elía, encendieron una señal de zozobra política a pocas semanas de las elecciones de noviembre. La propia Bonafini exhortó públicamente al Presidente a no pagar la deuda.
Fernández, la Vicepresidenta y Massa ya asumieron que es imposible un acuerdo con el FMI sin un pacto político con la oposición, frente a las exigencias que planteó Kristalina Georgieva durante su cónclave con Martín Guzmán en Washington. Además, es el propio Fondo que el solicita que el acuerdo pase y sea refrendado por el Congreso.
La directora gerente del Fondo reiteró al ministro de Economía que aguarda un plan creíble y sustentable de la Argentina y que ese programa económico obtenga su sanción parlamentaria.
Esa exigencia sólo se podrá cumplir con Juntos por el Cambio, y por eso Massa reveló que la coalición oficialista propondrá un pacto institucional cuando se conozcan los resultados electorales de noviembre.
El jefe de Gobierno porteño coincide con la propuesta de Alberto Fernández, CFK y el titular de le Cámara de Diputados, aunque fueran varias las voces de JxC que salieron a rechazar enfáticamente la posibilidad de un acuerdo. Entre ellas la de Patricia Bullrich, Por izquierda y por derecha, el acuerdo propuesta por el Gobierno peligra.
Sin embargo, Rodríguez Larreta aguardará que se conozcan los resultados del 14 noviembre y que la posible derrota electoral del oficialismo sea internalizada por el Frente de Todos.
Rodríguez Larreta sabe que su carrera a la Casa Rosada estará condicionada por el FMI, y la propuesta del Gobierno puede eliminar esa condición política, financiera y económica. El líder de la Ciudad desconfía de Alberto Fernández y CFK, pero entiende que un eventual pacto político con el oficialismo es una demanda pública.
Pero Larreta estará a su vez condicionado por su base electoral, y el ala dura de Cambiemos quien le reclama tensar la cuerda con el oficialismo.
