Desde los EEUU, donde participa de negociaciones con el FMI, el Ministro intenta tranquilizar y seducir al sector privado.
Desde Washington y por medio de un video, el ministro de Economía, Martín Guzmán, reafirmó ante unos 500 empresarios, que no habrá ningún salto devaluatorio y que desde el Gobierno se sostendrá la misma política cambiaria que se viene llevando a cabo durante todo el año, prevista en el Presupuesto.
“Los controles en la cuenta de capitales tienen una naturaleza principalmente defensiva”, dijo al expresarse en el Coloquio de IDEA, mientras busca acercar posiciones con el FMI, y dar certezas y previsibilidad a la economía local que se encuentra en medio de la coyuntura electoral, y con tensiones cambiarias en el horizonte inmediato.
Guzmán, cuya figura ha sido desgastada por las propias internas del oficialismo, defendió lo actuado por el Gobierno en estos casi dos años de gestión y busca convencer al sector privado que deberá apostar en el país para que la economía repunte y los indicadores de empleo mejoren. No solo la figura del Ministro está alicaída, si no que también la del propio presidente Alberto Fernández, quien ayer mantuvo un almuerzo de trabajo con los principales popes privados, junto con Juan Manzur y Sergio Massa.
“La prohibición de despidos tiene que ver con una situación coyuntural. Lo que buscábamos era proteger el ‘saber hacer’ de la economía. El ATP, el REPRO, tienen que ver con eso, y al mismo tiempo que haya condiciones para asegurar que no haya destrucción de empleo más masiva. Por eso, es una cuestión coyuntural, transitoria, no permanente”, sostuvo Guzmán, sobre uno de los puntos que es permanente queja del sector privado.
“Hoy tenemos una economía en recuperación. Lo que vemos a futuro es una economía asentándose en esa recuperación, que sea menos heterogénea de lo que ha venido siendo, porque es una recuperación que favoreció principalmente al sector registrado y no tanto al no sector registrado”, manifestó Guzmán en ese sentido.
Sobre las restricciones de acceso al dólar (muchos empresarios necesitan dólares para producir) que hay “hoy una política cambiaria que consideramos consistente, que busca evitar un desfasaje entre la evolución de las importaciones y la evolución de las exportaciones o, de forma más general, entre el ingreso y la salida de dólares”.
En busca de seducir a los popes empresariales, Guzmán sostuvo que “el sector privado tiene un rol fundamental. En una situación de una economía funcionando normalmente, es un motor principal”.
Y agregó que “el sector público y el sector privado deben trabajar de la mano, esto es muy importante además para que nos fortalezcamos también como Estado Nación, eso es lo que le haría bien a la Argentina”.
