La esperada cumbre Putin-Biden comenzó con una imagen que inspiraba poder e historia: ambos posaron rodeados de libros con siglos de historia y separados por una antigua bola del mundo, evocando una Guerra Fría para la que, hoy al menos, hacía demasiado calor en el húmedo verano ginebrino.

Ambos mandatarios daban así apertura a una reunión que ni se alargó ni se acortó, duró el tiempo previsto (unas cuatro horas) y en la que el líder estadounidense fue el último en llegar al escenario elegido, la Villa La Grange, y también el primero en salir.
LA GRANGE AGIGANTA SU HISTORIA
Con la cumbre, la Villa La Grange, una mansión en cuyos alrededores los ginebrinos suelen hacer picnic los fines de semana, añade un recuerdo más a su dilatada historia de más de dos siglos, y que ya en el pasado tuvo importantes visitantes.
La mansión, que la familia de banqueros Lullin tuvo que vender a finales del siglo XVIII tras arruinarse debido a la Revolución Francesa, acogió en el pasado la primera Convención de Ginebra (1864), en la que se aprobó el histórico texto que intentaba regular el tratamiento de los prisioneros de guerra.
Mucho después, en 1969, el parque La Grange que rodea la villa homónima fue utilizado por el papa Pablo VI para celebrar una misa a la que asistieron 70.000 personas, pese a que Ginebra ha sido históricamente, desde los tiempos de Juan Calvino, símbolo de la reforma protestante frente al catolicismo.
La cumbre ayudó a que Ginebra recuperara su ritmo después de 18 meses a medio gas, por culpa de la pandemia de la COVID-19: la ciudad helvética, acostumbrada a los grandes eventos, estaba ansiosa de acoger otro de nuevo, como mostró con el gran despliegue de seguridad policial y militar.
«Les damos la bienvenida a la capital de la Paz», dijo el presidente suizo, Guy Parmelin, a Biden y Putin al inicio de la histórica jornada, antes de invitarlos a entrar a La Grange.
¿CUÁLES FUERON LOS PRINCIPALES EJES DE DEBATE?

Imagen: AFP
Ciberataques
El encono se agravó por ciberataques contra el Gobierno y compañías privadas estadounidenses, el envenenamiento -cuya autoría se desconoce- y posterior condena a prisión de Navalny y el respaldo ruso al Gobierno de Bielorrusia ante fuertes protestas duramente reprimidas.
Putin volvió a negar esta semana las acusaciones de ciberataques, y recordó que propuso a Washington firmar un tratado para prohibirlos, menos de dos meses antes de las elecciones del año pasado en Estados Unidos.
Tensión entre Rusia y Ucrania
Uno de los máximos puntos de fricción actual es Ucrania. Junto a Bielorrusia y los del mar Báltico, esos países son de gran importancia estratégica ya que separan, por el Oeste, a Rusia de las naciones europeos miembros de la OTAN ubicados más hacia occidente.
Rusia tuvo durante años Gobiernos aliados en Ucrania, pero el último fue derrocado en 2014 por protestas populares y reemplazado por otro, el actual, nacionalista de derecha y anti-Rusia, pese al amplio rechazo en Crimea y otras regiones rusoparlantes del país.
Las tensiones se multiplicaron en semanas recientes por un refuerzo militar ruso en la frontera con Ucrania que Kiev denunció como preparativos para una invasión y por ejercicios militares conjuntos entre Ucrania y la OTAN que Moscú ve como provocación.
Ucrania quiere que Biden juegue un rol más activo para resolver su conflicto con dos provincias orientales rusoparlantes que se alzaron en armas contra el nuevo Gobierno hace siete años y presione más a Rusia para que devuelva Crimea.
Las acusaciones en materia de derechos humanos
Biden ha dicho que los derechos humanos serán centrales en su política exterior, así que genera expectativa qué le dirá a Putin sobre la situación de Navalny y la prohibición de su organización política.
Putin ha rechazado las acusaciones en materia de derechos humanos y subrayado los casos de gatillo fácil policial contra afroamericanos de años recientes y las matanzas de pueblos originarios en el proceso de formación de Estados Unidos.
Las familias de dos estadounidenses presos en Rusia, uno de ellos por espionaje, han solicitado a Biden que pida su liberación, y Putin dijo esta semana en una entrevista que estaba abierto a un intercambio de prisioneros.
Control de Armas
El control de armas es un ámbito en el que históricamente se ha podido avanzar a pesar de los desacuerdos.
En febrero, Rusia y Estados Unidos prorrogaron durante cinco años el nuevo tratado START, que limita las cabezas nucleares estratégicas desplegadas y los misiles terrestres y submarinos que las transportan.
Ambas partes habían dicho antes de la cumbre que esperaban relaciones más estables y predecibles.
Presos
Actualmente, 17 ciudadanos estadounidenses, muchos de ellos con doble ciudadanía, se encuentran recluidos en prisiones rusas, según una lista del Servicio Federal Penitenciario de Rusia, que fue entregada a Exteriores en vísperas de la cumbre entre Putin y Biden.
De ellos, los casos más sonados son del Paul Whelan, ex infante de marina, condenado a 16 años tras ser declarado culpable de espionaje, y Trevor Reed, sentenciado a 9 años de prisión por resistirse a su detención por la policía.
A su vez, de los rusos que cumplen pena de prisión en Estados Unidos el más conocido es Viktor But, comerciante de armas que fue detenido en Tailandia en 2008 y extraditado a EEUU.
Tensiones diplomáticas entre ambos paises
La cumbre Biden-Putin también busca dar carpetazo a estas prolongadas hostilidades e ir hacia una política digital global más estable y cooperativa con la participación activa de gobiernos, empresas y sociedad civil de todo el mundo.
CONFERENCIA DE PRENSA – VLADIMIR PUTIN
El presidente ruso calificó de buena su primera cumbre con su homólogo estadounidense.
«Buena», dijo el líder ruso a los periodistas a la salida de la Villa La Grange que acogió la reunión.
Momentos después, en una rueda de prensa, Putin dijo que ambas partes mostraron voluntad para buscar un acercamiento de posturas.

«Creo que no hubo ninguna hostilidad, por el contrario, nuestro encuentro se desarrolló en clave de principios: nuestras opiniones difieren sobre muchos puntos, pero, a mi juicio, ambas partes han mostrado voluntad para comprender al otro y buscar vías de acercar posturas», señaló.
El presidente ruso declaró que vio un «destello de esperanza» para recuperar la confianza con EEUU en la cumbre con su par estadounidense.
«En esta situación no puede haber confianza familiar pero, me parece, hubo un destello de esperanza», dijo.
«Los embajadores de EEUU y Rusia regresan a Moscú y Washington», respectivamente, anunció Putin.
«En cuanto al regreso de los embajadores a sus lugares de trabajo (…) coincidimos en que este problema está resuelto, están regresando a los lugares de su servicio permanente», dijo el líder ruso.
Agregó que la fecha exacta de su regreso «es un asunto puramente técnico».
El mandatario ruso también afirmó que los dos países están dispuestos a buscar soluciones a todos los problemas bilaterales.
«También acordamos que el Ministerio de Exteriores de la Federación de Rusia y el Departamento de Estado de Estados Unidos iniciarán consultas sobre toda la gama de cooperación en la vía diplomática, hay muchos temas para discutir, las dos partes están dispuestas a buscar soluciones», dijo Putin.
A su vez, el viceministro ruso de Exteriores Serguéi Riabkov declaró que el embajador ruso regresará a Washington «antes del fin de este mes de junio».
El embajador ruso en Washington, Anatoli Antónov, llegó a Moscú el 21 de marzo, cuatro días después de que Biden, en una entrevista con la televisión ABC News, respondió con una afirmativa a la pregunta de si «cree que Putin es un asesino», y amenazó al presidente ruso con hacerle pagar por una supuesta interferencia de Moscú en las elecciones estadounidenses de noviembre de 2020.
El 15 de abril, Biden impuso sanciones a 32 entidades e individuos de Rusia y expulsó a 10 funcionarios de la misión diplomática rusa. Con esas medidas Washington pretendía castigar a Rusia por supuesto papel en el ciberataque contra el proveedor de programas informáticos SolarWinds y la interferencia en las elecciones presidenciales de 2020, así como por haber ofrecido presuntamente recompensas a los insurgentes en Afganistán por asesinar a militares norteamericanos, acusaciones todas que Rusia rechaza categóricamente.
En respuesta, Rusia expulsó a 10 empleados de la legación estadounidense en Moscú, impuso sanciones a ocho altos cargos de EEUU y recomendó, en un caso sin precedentes en la práctica diplomática, que el embajador John Sullivan viajara para consultas a Washington.
Putin también declaró que Rusia y EEUU comenzarán consultas sobre la estabilidad estratégica y la ciberseguridad.
«En cuanto a la ciberseguridad, acordamos comenzar consultas sobre este tema, que, en mi opinión, es sumamente importante», dijo el líder ruso.
Agregó que también los dos países acordaron iniciar consultas sobre estabilidad estratégica «a nivel interdepartamental, bajo los auspicios del Departamento de Estado de Estados Unidos y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia».
Putin calificó de infundadas las preocupaciones de EEUU sobre la militarización del Ártico.
«Estas preocupaciones de la parte estadounidense sobre la militarización [del Ártico] no tienen absolutamente ninguna fundamentación», afirmó el presidente ruso.
Agregó que Rusia en el Ártico «está restaurando la infraestructura destruida», en particular, la infraestructura militar, fronteriza y relacionada con la protección de la naturaleza.
Además, el mandatario ruso declaró que había debatido la posibilidad de intercambiar prisioneros entre Rusia y EEUU con Joe Biden y no descartó compromisos en este tema.
El presidente indicó que el Ministerio de Exteriores ruso y el Departamento de Estado de EEUU se encargarán del asunto.
Al comentar el movimiento Black Lives Matter, Putin destacó que Rusia se solidariza con el pueblo de Estados Unidos pero rechaza protestas violentas y no las tolerará en su territorio.
«Nos solidarizamos con los estadounidenses y el pueblo estadounidense, pero no queremos que esto [protestas y disturbios violentos] ocurra en nuestro territorio, y haremos todo lo posible para evitarlo», afirmó.
En cuanto al caso Navalni, el presidente de Rusia indicó que estaba consciente de que infringía la ley y buscaba ser detenido.
«Ese hombre sabía que estaba infringiendo la ley vigente en Rusia. Tenía la obligación de comparecer [periódicamente ante autoridades] como persona con dos condenas de prisión condicional. Ignorando a sabiendas, quiero subrayarlo, este requisito legal, ese señor se marchó al extranjero para tratamiento, y las autoridades no exigieron su comparecencia. En cuanto salió del hospital y publicó sus videos en internet, se planteó esa exigencia», explicó Putin.
«Siendo consciente de ello, vino [a Rusia]. Considero que quería y buscaba deliberadamente ser detenido. Hizo lo que quería», acotó el presidente ruso.
Joe Biden planteó el tema de los derechos humanos en Rusia, pero su propio país ha incurrido en violaciones en esta materia como en el caso de la prisión de Guantánamo, declaró Putin.
Al mismo tiempo, recordó casos de graves violaciones de los derechos humanos por parte del propio EEUU.
«Guantánamo sigue abierta y no se ajusta en absoluto a ninguna ley, ni al derecho internacional, ni a las leyes estadounidenses», destacó.
Vladímir Putin declaró que el crecimiento del intercambio comercial entre Rusia y EEUU corresponde a los intereses de los dos países.
«Nuestro intercambio comercial con Estados Unidos ahora es de 28.000 millones de dólares, en el primer trimestre de este año creció un 16,5 por ciento, si esta tendencia continúa, creo que beneficiará a todos», dijo.
En cuanto a la cooperación económica entre los dos países, Putin afirmó que «depende de los estadounidenses», al subrayar que Rusia «no introduce ninguna restricción».
CONFERENCIA DE PRENSA – JOE BIDEN
En cuanto a la relación entre EEUU y Rusia, el mandatario estadounidense afirmó que tiene que ser predecible y estable. La agenda del país norteamericano no está contra Rusia, le aseguró a su par ruso.

«Le dije al presidente Putin que mi agenda no es contra Rusia, ni contra nadie más. Es para el pueblo estadounidense. No hay sustituto para el diálogo cara a cara entre líderes, ninguno. El presidente Putin y yo teníamos la responsabilidad única compartida de gestionar la relación entre dos países poderosos y orgullosos, relación que tiene que ser estable y predecible», dijo Biden.
EEUU resolverá en un plazo de entre seis meses y dos años si tendrá un diálogo estratégico con Rusia, señaló el presidente estadounidense. No está en los intereses de Rusia ni de EEUU una nueva guerra fría, aseveró.
EEUU espera que con Rusia puedan mantener la paz y la seguridad, aseguró Biden. Hay una posibilidad genuina de mejorar significativamente la relación bilateral entre los dos países, agregó.
Biden aseguró que no tiene problemas en hacer negocios con Rusia y quiere que la economía del país euroasiático prospere.
Respecto a la ciberseguridad, Biden enfatizó que Putin sabe que EEUU tomará acciones en este ámbito.
El presidente estadounidense le explicó a su homólogo ruso que el país norteamericano tiene «importantes capacidades cibernéticas» y puede responder cualquier ataque.
Además, el mandatario de EEUU enfatizó que los derechos humanos siempre van a estar sobre la mesa.
«Los derechos humanos siempre van a estar sobre la mesa, se lo dije [a Putin]. No se trata solo de ir tras Rusia cuando viola los derechos humanos, se trata de lo que somos. ¿Cómo voy a ser presidente de los Estados Unidos de América y no hablar contra la violación de los derechos», afirmó Biden en conferencia de prensa.
Biden dijo que le dejó claro a su homólogo que las consecuencias de una eventual muerte de Navalni serán devastadoras para Rusia.
«Le dejé claro que creo que las consecuencias [de la muerte de Navalni] serían devastadoras para Rusia», dijo Biden.
El presidente de EEUU dijo que él y su homólogo ruso discutieron temas relativos a Siria, Irán y el Ártico, además, pero había expresado sus preocupaciones sobre Bielorrusia.
«Comuniqué el compromiso inquebrantable de Estados Unidos con la soberanía y la integridad territorial de Ucrania, acordamos seguir la diplomacia relacionada con el acuerdo de Minsk y compartí nuestra preocupación por Bielorrusia», dijo Biden
La credibilidad de Putin en todo el mundo se reduce cuando Rusia se entromete en otros países, enfatizó el mandatario estadounidense.
Entre otros temas, Biden conversó con Putin para prevenir el resurgimiento de terroristas en Afganistán.
Putin ofreció ayuda a EEUU respecto a Afganistán, expuso el mandatario estadounidense.