El viernes el Gobierno anunció una ambiciosa ampliación del programa por el cúal casi 2 millones de chicos y chicas serán beneficiados. Sin embargo, distintas organizaciones sociales cercanas a la Casa Rosada salieron a cuestionarlo.
Cómo viene contando LaNoticiaWeb, la interna Guzmán-Basualdo por el aumento de las tarifas tiene un trasfondo aún más amplio que divide a la coalición del Frente de Todos: el programa económico: gastar más o cuidar el déficit.
Con la intención de ocultar dichas diferencias, el Gobierno actuó rápido y tiró a la mesa tres cartas para olvidar el episodio: la foto de la unidad en Ensenada; la ampliación de la Tarjeta Alimentaria y la gira de Alberto Fernández y Martín Guzmán por Europa.
Pero nada resulta sencillo para la coalición gobernante. A pesar de que Guzmán “rompió el chanchito” y se amplió el programa de la tarjeta alimentar, que ahora lo pasar a cobrar de 1.900.000 a 3.700.000 de chicas y chicos en todo el país, con una inversión mensual de 30 mil millones de pesos (hasta ahora eran 10 mil millones), llovieron cuestionamientos de distintas organizaciones sociales afines al Gobierno, incluso, algunos, funcionarios.
El primero fue Emili Pérsico, dirigente del Movimiento Evita: “La Tarjeta Alimentar nos puede incluir como consumidores. Pero eso no es inclusión social. Eso no es inclusión, la única inclusión es el trabajo. Y no resuelve el problema de la inflación. ¿Por qué? Porque se la come la inflación. Esa tarjeta es pan para hoy y hambre para mañana”.
Pérsico, a su vez, es secretario de Economía Social del ministerio de Desarrollo, y participó del zoom que era parte del anuncio donde se ampliaba el alcance de la Tarjeta Alimentar a chicos de hasta 14 años y el monto pasaba a ser de $6000 para madres con un hijo, de $9000 para madres con dos hijos y de $12000 para tres hijos o más.
No obstante, lo dicho por el líder del Movimiento Evita pasó casi por desperdicio por lo que se encargó de decir Juan Grabois en menos de 24 hs. El referente de la CTEP hizo un intenso recorrido por distintos medios para plantear su descontento con el Gobierno, y en particular con la medida anunciada el viernes último: “Es decepcionante el modo en el que se eligió hacerlo”, afirmó sobre la implementación del programa.
Asimismo, y bien a su estilo combativo, indicó que “es una política implementada en forma estúpida” y agregó: “la Tarjeta Alimentar tiene un sesgo gorila porque no permite retirar el efectivo. Es el prejuicio gorila de pensar que la plata se va por la canaleta del alcohol y la droga”.
Quién recogió el guante para responder a estos cuestionamientos fue, justamente, el ministro de Desarrollo Nacional, Daniel Arroyo, quien mantiene una buena relación con las organizaciones sociales. «Es política de emergencia, no una política sostenida en el tiempo», afirmó.
En ese sentido, el ministro explicó que «El eje de la política social es el programa Potenciar Trabajo, donde llegamos a 900 mil personas, para transformar planes sociales con trabajo».
A pesar de las explicaciones de Arroyo, Grabois se mostró muy molesto con el rumbo económico del Gobierno y expresó el poco futuro que le ve a esta gestión: “Este es un gobierno de transición. Habrá que ver si es de transición a algo mejor o a algo peor».
Así las cosas, cuando parecía que el Frente de Todos había hecho lo necesario para mostrar fortaleza interna, el lanzamiento de un ambicioso programa social terminó siendo contraproducente para ese fin.
