En Catamarca denuncian detenciones violentas a manifestantes que se movilizaron en defensa del agua, que se ve afectada por el avance de la megaminería en la provincia.
Foto: @laflornacer
Desde el fin de semana, las personas de Andalgalá iniciaron una serie de movilizaciones en las calles, tras descubrir que la empresa canadiense Yamana Gold reanudó sus actividad extractivista en la provincia con el proyecto de Mina Agua Rica y Alumbrera (MARA).
Se trata de un convenio entre las mineras Agua Rica y Bajo la Alumbrera, dos de los principales puntos de esa actividad en la provincia. Las empresas lograron introducir máquinas excavadoras para extraer oro, plata y cobre, a pesar de tenerlo prohibido desde 2016, producto de un amparo presentado por la sociedad civil que determinó en la Corte Suprema de Justicia la inviabilidad ambiental del proyecto minero.
Yamana Gold junto con la suizo-inglesa Glencore están operando en las minas catamarqueñas con el aval del gobierno, ya que las personas que reclaman aseguran haber visto el avance de las máquinas en las Sierras del Aconquija, custodiadas por móviles de Gendarmería Nacional.
A partir del lunes, la Asamblea El Algarrobo, que convoca a personas de las comunidades locales, denunciaron “persecución” a los vecinos andalgalenses por parte del gobierno provincial de Raúl Jalil, que envió “fuerzas represivas de la policía” a detener de manera “violenta” a manifestantes, mediante allanamientos en sus domicilios. Este accionar se dio después de que ocurrieran incidentes en una movilización que implicaron el incendio de la sede de la empresa. Según la Asamblea catamarqueña de Pucará, iniciados por «infiltrados» policiales.

Uno de los principales incumplimientos es con respecto a la Ley Nacional de Glaciares, sancionada en 2010, que prohíbe “la liberación, dispersión o disposición de sustancias o elementos contaminantes, productos químicos o residuos de cualquier naturaleza o volumen” en superficies de glaciares o en el ambiente periglacial.
El agua de deshielo constituye la principal fuente de agua para los ríos del oeste argentino, como es el caso de Catamarca. Los desechos mineros son derramados al río y la actividad puede implicar el uso de hasta 100 millones de agua por día, por lo cual se atenta de forma directa contra este elemento que es vital para los seres humanos. Por eso, una de las consignas del reclamo de Catamarca es “El agua vale más que el oro”.
Además de las movilizaciones en la provincia, ayer hubo una convocatoria en la Ciudad de Buenos Aires para pedir por la liberación de las personas detenidas y repudiar y pedir el cese de actividad de las empresas mineras en las sierras.
