El ministro de Hacienda viajó a EEUU; reuniones con funcionarios del organismo para destrabar acuerdo, y encuentro con posibles inversores.
El ministro de Economía Martín Guzmán viajó ayer a la noche su viaje a los Estados Unidos y comenzará desde este jueves una agenda de reuniones con fondos de inversión y think tanks en Nueva York, como parada previa a la reunión que sostendrá entre el 23 y el 24 de marzo con el Fondo Monetario Internacional para destrabar la negociación por un nuevo programa financiero.
El ministro declaró recientemente que no están los dólares para hacer frente a los compromisos por lo que se necesita de un nuevo acuerdo.
Según confirmaron fuentes oficiales, el jefe del Palacio de Hacienda viajó anoche a Nueva York y desarrollará sus primeras actividades oficiales desde hoy. En la agenda habrá representantes de fondos inversores y de centros de estudios económicos de esa ciudad.
La mirada estará puesta en lo que converse Guzmán, con el organismo multilateral, a quien la Argentina le debe 44 mil millones de dólares por la gestión de Mauricio Macri.
El ministro declaró recientemente que no están los dólares para hacer frente a los compromisos por lo que se necesita de un nuevo acuerdo.
En los últimos días, Alberto Fernández insistió en que un eventual acuerdo con el FMI, no debe ser a costa del hambre de los argentinos.
Es por eso, que se especula que las negociaciones podrían extenderse hasta después de las elecciones.
Sin embargo, hasta el momento, y sin el cierre con el FMI el acceso al crédito para la Argentina sigue siendo elevadísimo, por encima del 17%.
Con el colchón fiscal que tiene Guzmán, más un saldo favorable en las cuentas externas (soja por los aires), más unos fondos que el FMI gira obligatoriamente a sus socios, el Gobierno podría verse tentado de estirar todo lo posible el acuerdo con el organismo multilateral.
Un punto central, será también la cuestión de tarifas, dado que Guzmán no quiere que los subsidios superen el 1,7% del PBI, mientras que el kirchnerismo busca tarifas bajas lo que será clave en un año electoral.
