En el marco de la Asamblea de Mayores Contribuyentes, la ordenanza del Ejecutivo Municipal tuvo el visto bueno. Los ediles de la oposición votaron por la negativa y apuntaron a que el oficialismo no contempló la situación de crisis por la pandemia a la hora del aumento de tasas.
En una sesión que se extendió por dos horas y media, en Asamblea de Mayores Contribuyentes, el Concejo Deliberante de Vicente López dio el visto bueno a las modificaciones que se realizaron a las ordenanzas Fiscal e Impositiva que emanaron desde el Poder Ejecutivo Municipal por 37 votos por la afirmativa y 9 por la negativa.
Todos los concejales de la oposición votaron en contra y sus principales argumentaciones pasaron por la «falta de sensibilidad» del oficialismo a la hora del aumento y cobro de tasas teniendo en cuenta la actual y futura crítica situación producto de la pandemia.
En este sentido, la edil Marcela Cortiellas indicó: «proponer un aumento del 40% en tasas y contribuciones es no tener en cuenta el contexto donde estamos viviendo. Se volvió a elegir cargar las cuentas a la ciudadanía. Congelar los tributos por todo rubro y concepto para el 2020 no es una medida alocada, es una herramienta para la transición, necesitamos que el esfuerzo lo tome el estado».
Su par de bancada, Laura Braiza, manifestó que «algunas modificaciones no contemplan esta situación de crisis que va a ser continuada durante el 2021. Es importante retomar las medidas de alivio fiscal y darle claridad a nuestros vecinos».
Mientras que Malena Cholakian apuntó a que Vicente López es «un municipio que tiene espaldas, privilegiado, que tiene fondos para bancar estas cosas. Desde ahí es nuestro planteo político». «Nos desoyeron, había cosas que se pudieron haber hecho mejor. En este contexto es necesario que nos pongamos a trabajar para que la mirada sea distinta», agregó.
Por su parte, el edil Joaquín Noya invitó a «repensar qué se cobra de taza, a quién y cuánto», pero que para ello, «se requiere por lo menos escuchar otras veces». «Sólo fuimos recibidos una vez en 10 meses; por eso nos llama la atención que entreguen una ordenanza fiscal-impositiva que no se traduzca en la crisis que está atravesando el mundo», añadió.
Por el lado del oficialismo, uno de los que tomó la palabra fue el concejal radical, Luis González, quien se explayó en lo que concierne a la actividad deportiva. «No hay arancel, ningún vecino paga para hacer un deporte. Nadie objeta pagar la calidad de la iluminación. Voy a seguir haciendo campaña con esto de ser responsables. Pagar no significa un abuso. Lo regalado a veces se malinterpreta», dijo.
A su vez, su par Paola Caputo, indicó que «este gobierno nacional desde que llegó creó 14 nuevos tributos. Todos queremos un Estado fuerte, pero no hay que establecer una doble vara. Parece la pirámide invertida, el gobierno municipal se tiene que hacer cargo de las decisiones del gobierno nacional».
Sobre la ordenanza señaló que se trata de un «fortalecimiento de la calidad de vida de los vecinos» y que «hay una linea clarísima que hace a esta gestión municipal».
Mientras que la titular de la bancada de Juntos por el Cambio, Soledad Martínez, expresó: «no entiendo como la oposición no acompaña esta ordenanza. No encuentro argumentos sólidos que me hagan dudar de lo que el Ejecutivo está presentando».
«Los servicios son públicos y gratuitos para todos, se pagan con los impuestos», dijo y aclaró que «los aumentos serán hasta el 40%» y que «este municipio pudo administrar esta crisis porque tuvo las cuentas en orden».
Del cierre se encargó el miembro informante por la mayoría, Diego Enrich: «Vicente López ha sido muy sensible este año con vecinos que han estado en situaciones muy complejas». Ejemplificó con la asistencia alimentaria que pasó de 4 mil a casi 20 mil vecinos y el no cobro de tasas a aquellos que desarrollan actividades no esenciales y que tuvieron poca o nula actividad.
Luego, se cuestionó porqué Vicente López es un municipio privilegiado: «¿no hay atrás un trabajo de hace mucho tiempo y anterior a nosotros también? no es porque sí».
