El nombre de la presidenta de Abuelas era parte de las variantes impulsadas por Néstor Kirchner para apostar a un triunfo electoral en la provincia de Buenos Aires. Las alternativas son Daniel Scioli, Sergio Massa y hasta el propio Presidente.
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, desestimó ante Crítica de la Argentina que vaya a encabezar la lista de candidatos a diputados nacionales por el Frente para la Victoria en las elecciones de octubre de 2009. “Me siento muy honrada que hayan pensado en mí, pero quienes me conocen saben que jamás aceptaría ocupar un cargo político”, sostuvo.
Cuatro fuentes distintas con acceso tanto a Balcarce 50 como a la quinta presidencial de Olivos habían confirmado a este diario que Carlotto encabezaba una lista de posibles candidatos por la provincia de Buenos Aires para las elecciones del año que viene.
No es la primera vez que la candidata al Premio Nobel de la Paz es sondeada por el oficialismo. Tanto en 2005 como en 2007, su figura, emparentada con la defensa de los derechos humanos y de fuerte raigambre popular por su tarea al frente de Abuelas, había tentado a los Kirchner, que tienen una excelente relación personal con Carlotto.
“Desde Abuelas desarrollamos una política de derechos humanos totalmente al margen de los partidos políticos, apoyando gestiones de gobierno que son buenas y que merecen el respaldo total, pero con absoluta independencia. Además, yo no tengo condiciones para ser lo que dicen. Hago lo que sé hacer”, le dijo Carlotto a este diario.
La presidenta de Abuelas es una de las personalidades con mejor imagen en las encuestas. Pero no es la única opción. En caso de no poder convencer a la dirigente, el oficialismo estudia como variante más arriesgada el nombre de Daniel Scioli.
El nombre del gobernador bonaerense ya fue mencionado por el ex presidente, quien les advirtió a algunos de sus hombres de confianza que, si hace falta, “Daniel va a tener que hacer el sacrificio y ser candidato”. Pero en octubre del año que viene, Scioli apenas habrá cumplido la mitad de su mandato, y temen que la voltereta le reste más de lo que sume. Por eso, el oficialismo imaginó un atajo: llamar a una reforma constituyente que lleva a Scioli como primer candidato y arrastre a la lista de diputados.
La reforma es un viejo reclamo de los intendentes en procura de más fondos. El maquillaje es una supuesta “descentralización”, y transferir funciones y recaudación a los municipios. Esta medida figura en la plataforma electoral de todos los partidos con representación parlamentaria y el oficialismo estima que no habría oposición para una eventual reforma.
El llamado para la elección de constituyentes se haría en forma conjunta con las legislativas y eso evitaría la eyección de Scioli de la gobernación. “Nuestro proyecto es gobernar la provincia por ocho años”, repiten los sciolistas.
También postulan para ocupar algún puesto electoral al jefe de Gabinete de Ministros, Sergio Massa. Un peldaño más abajo, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y el jefe de los recaudadores bonaerense, Santiago Montoya. La última de las cartas es el mismísimo Néstor Kirchner. Vive hace cinco años en Olivos y, si gana en la gigante Buenos Aires, ¿quién discutiría desde el partido su candidatura presidencial para el 2011?
