Joan Pons Laplaza es un enfermero español que se ofreció como voluntario para los testeos de la vacuna en la Universidad de Oxford. En diálogo con Radio Continental dijo que “está funcionando muy bien, porque genera anticuerpos y células T que eliminan al virus”.
Joan Pons Laplaza es un enfermero español que se mudó a Inglaterra hace 20 años. Trabaja como enfermero a pocos kilómetros de Manchester y recibió una invitación para probar la vacuna contra COVID-19 que está elaborando la Universidad de Oxford. Desde hace tres meses, con la pandemia, trabaja en la Unidad de Cuidados Intensivos con pacientes de coronavirus.
Laplaza dialogó con Radio Continental y expresó que la vacuna “está funcionando muy bien. Tiene una doble función, porque produce anticuerpos y también las células T que son las que asesinan al virus”.
“Oxford pidió ayuda a todos los hospitales del Reino Unido para comenzar la Fase 3, pero querían voluntarios que trabajen en la primera línea, luchando contra el virus día a día. Querían acelerar la recolección de datos. Normalmente la Fase 3 dura algunos años, pero buscaban que se extienda por algunos meses. Yo respondí y me pusieron la vacuna el 5 de junio, hace siete semanas”, informó el enfermero.
“Cada día me tomo la temperatura, lleno un cuestionario, respondo sobre efectos secundarios, cada semana me hago un hisopado. Y una vez al mes me hago un análisis de sangre. En el último análisis descubrieron que todos los voluntarios habían generado un número adecuado de anticuerpos, y también estás células T. Los anticuerpos se van reduciendo con el tiempo pero las células T pueden estar años en tu cuerpo”, explicó Laplaza.
El enfermero español informó que el proyecto de Oxford ya tiene más de 10 mil voluntarios en Reino Unido. También se pidió ayuda a Brasil y Sudamérica. “La única manera de probar que la vacuna funciona es que los voluntarios estén expuestos al virus. Y cada vez más países se unen al proyecto”, explicó.
Además, Laplaza despejó dudas sobre consecuencias de la aplicación: “Yo no he tenido ningún efecto secundario. Tampoco mis compañeros de unidad. Y hasta ahora nadie reportó nada. La vacuna debe ser segura”.
El enfermero español adelantó novedades sobre el posible plazo de producción masiva: “Buscan tener suficientes resultados para principios de septiembre, y presentar la documentación en la OMS, y si dan la luz verde podrían comenzar a producirla para que llegue al mercado en octubre. Y podría estar en todas las casas para diciembre. Eso sería en el mejor de los casos. De momento la progresión se está cumpliendo. Debería pasar algo muy mal para que esto se retrase. Pero si no es la de Oxford, hay muchas otras que vienen detrás. Si no es para este mes de diciembre, en algún momento pronto en 2021 tendremos la vacuna. Sería un record, porque nunca una vacuna puede salir en un año”.
