En un encendido discurso del año pasado, el intendente de Merlo (en ese entonces Presidente del PJ Bonaerense) había criticado una supuesta persecución judicial que, eventualmente, llegaría hasta la hija de la ex presidenta. Video.
La ex presidenta publicaba un video en su cuenta oficial de Twitter -donde denuncia que en el Gobierno de Mauricio Macri «se violan todos los derechos de nuestros hijos«-, mientras se hallaba rumbo a Cuba para encontrarse con su hija Florencia. El video, como cada participación Cristina Fernández en las redes, generó polémica. Esta vez, de ambo lados de la grieta: desde el gobierno la acusaron por armar un video «publicitario» al tiempo que, desde la oposición, algunos dirigentes criticaron la edición «emotiva» del material.
Quiero compartir con ustedes lo que nos está pasando. pic.twitter.com/kGszGfzbzb
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) 14 de marzo de 201
Más allá del efecto inmediato que tuvo, hubo un pequeño detalle que parece haberse pasado por alto en todas los medios. Casi un año antes, durante un acto del peronismo, el entonces presidente del PJ Bonaerense, Gustavo Menéndez, había lanzado una catarata de críticas al gobierno por una «persecución judicial«. El intendente de Merlo había apuntado directamente al procesamiento de uno de los líderes de Camioneros: «Persiguen a dirigentes que están en lucha, como Pablo Moyano». A lo que agregaría: «Guarda con tocar a uno sólo de los compañeros gremialistas».
Inmediatamente después de defender al hijo de Hugo Moyano, Menéndez se encargó de anticipar algo que sucedería más adelante: «Todos sabemos que Cristina y Máximo tiene espalda suficiente», y remató: «Ojo con Florencia Kirchner: estamos mirando lo que hacen. No vaya a ser cosa que crean que el pueblo va a quedarse de brazos cruzados».
