Kicillof visitó Saladillo
El exministro de Economía suena fuerte como una de las cartas del kirchnerismo para encabezar una candidatura a gobernador en la provincia de Buenos Aires. Recorre el territorio pero los intendentes plantean otras alternativas.
El pasado fin de semana el exministro de Economía Axel Kicillof estuvo de recorrida por distritos del interior de la provincia. El incremento de su actividad en las últimas semanas levanta suspicacias en torno a una posible candidatura a gobernador bonaerense. Su nombre suena hace rato, pero ahora se empezaron a ver algunas señales.
Kicillof eligió tener presencia en el interior de la provincia, seducir a un electorado vinculado al agro, muy distanciado del kirchnerismo. Eligió un discurso que busca desnudar al oficialismo –“Este no es un gobierno austero, despilfarran millones en deuda”-. Incluso su nombre sonó fuerte en el último encuentro del PJ.
Pero además, mantuvo encuentros con empresarios y representantes del FMI para conocer su opinión sobre el acuerdo con el gobierno nacional. En el tablero regional de la macroeconomía buscan anticiparse a todas las variables del resultado electoral.
Las visitas de Kicillof al conurbano son pocas o de muy bajo perfil. Los intendentes lo ven como una amenaza al armado electoral que busca un consenso con el kirchnerismo y otros sectores del PJ. Por eso, se mantiene en vigencia la figura de Verónica Magario o Fernando Espinoza, de La Matanza, y en los últimos días salió a la cancha el Lomense Martín Insaurralde.
Como siempre, los intendentes pivotean entre intereses cruzados. Saben que Cristina es la que mejor mide en la provincia, y estar enganchados a su candidatura casi que les asegura la reelección en los distritos. Pero pretenden que su voz se haga oír, y garantizar que ante un eventual triunfo no sean desechados. Para colmo, hay que armar listas seccionales, y muchos sospechan de la voracidad del kirchnerismo para repetir viejos pecados de elecciones pasadas a la hora de agarrar la lapicera.
¿Hasta dónde pueden tirar de la cuerda los intendentes? La decisión de Cristina Fernández sobre una virtual candidatura sigue siendo la clave de todo. Si bien la expresidente mostró algunos aspectos más dialoguistas en los últimos meses, algunos ya imaginan un armado ultra K con Kicillof en provincia y Máximo encabezando la lista de diputados nacionales. ¿Quién se le puede plantar para exigir un armado más variopinto? Cristina sabe que la necesitan.
Hoy son etapas de diálogos, y con la presentación de Massa en Las Heras, las chances de una gran PASO abierta ya son casi inexistentes. ¿Cómo harán los jefes comunales para hacer entender al núcleo duro de La Campora la necesidad de dar territorialidad a las listas cuando el arrastre lo provoca Cristina?
En el nuevo escenario, la figura de un kirchnerista puro gana terreno para la provincia de Buenos Aires. Y ahí Kicillof aparece como una fija.
