El senado bonaerense, sin debate, dio el visto bueno a los respectivos pliegos. Los lugares de la oposición fueron repartidos entre los sectores referenciados con Sergio Massa y Martín Insaurralde. Es parte del acuerdo político con Cambiemos tras la aprobación del Presupuesto, el endeudamiento y la ordenanza Fiscal-Impositiva. La sorpresa K.
Una vez más, volvieron a ser prenda de negociación entre oficialismo y oposición las vacantes en lugares estratégicos de gestión como el Tribunal de Cuentas y el directorio del Banco Provincia. En esta oportunidad, la gobernadora, María Eugenia Vidal, acordó ocupar las vacantes de la oposición con dos de los sectores políticos que le permitieron aprobar el último pack legislativo para 2019: Presupuesto, Endeudamiento y Fiscal-Impositiva.
Estos espacios son el Frente Renovador y el peronismo dialoguista, referenciados con Sergio Massa y el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, respectivamente.
El massismo le dio sus 14 votos (12 en diputados y 2 en senadores) únicamente para el endeudamiento, ya que precisaba de los dos tercios para su aprobación, y no así para el Presupuesto y la Fiscal-Impositiva. La bancada que representa a a un grupo de intendentes del PJ, a pesar de una acción que no fue unánime, votó mayormente de la misma manera.
En el caso del Tribunal de Cuentas, durante el fin de semana pasado se conoció que Miguel Oscar Teilletchea deja su cargo y, por lo tanto, cuatro fueron las vacantes a cubrir. Por el lado de Cambiemos quedaron Ariel Héctor Pietronave y el contador Gustavo Diez. El primero fue subsecretario de Economía y Finanzas en el municipio de Lanús y responde directamente al jefe comunal, Néstor Grindetti.
Por el lado de la oposición, del sector del massismo finalmente quedó Daniel Chillo, hombre de los pagos de Massa, fue contador del municipio de Tigre durante una de las gestiones de Luis Zamora, y actualmente es gerente de Deuda Pública de la Auditoria General de la Nación.
La vacante restante, para el PJ Unidad y Renovación, fue sorpresiva a raíz de los nombres que se manejaban en la previa. El elegido fue Juan Pablo Peredo, un claro gesto a Insaurralde, ya que a él responde. Anteriormente, desde el espacio, se habían mencionado para el puesto al concejal peronista de San Miguel, Franco La Porta, que proponía el intendente y líder del PJ Bonaerense, Gustavo Menéndez; o algún dirigente cercano al jefe comunal de Almirante Brown, Mariano Cascallares.
En cuanto al Banco Provincia se nombraron cinco cargos. Por el lado de Cambiemos, el radical, ex senador y chacabuquense, Diego Rodrigo, renovó el cargo que ostenta desde 2009.
La oposición se repartió los cuatro cargos restantes ya no en mitades, como se preveía. La sorpresa provino por el lado del kirchnerismo y lo que se rumoreaba hace algunas semanas y que luego la mayoría echó por tierra, finalmente sucedió: la diputada nacional cercana a la ex presidenta, Cristina Fernández Kirchner, Juliana Di Tullio, ocupará uno de los directorios.
En tanto, para el lugar para un dirigente de Cascallares fue para el BAPRO. Humberto Vivaldo, secretario de Hacienda de Almirante Brown ocupará una de las sillas vacantes.
Por el lado del Frente Renovador no hubo sorpresas. Renovó su mandato el ex intendente de Junín, Mario Meoni, y el cuñado de Massa, Sebastián Galmarini, quien quedó fuera de la Legislatura tras la magra elección en 2017, se quedó con el otro lugar.
