En caso de que no prospere la consulta de Felipe Solá ante la Junta Electoral, Kirchner ya imagina variantes para la provincia. Así es que ha pensado en la variante “Alicia”, ministra de Desarrollo, para que incursione en tierras bonaerenses.
En caso de que no prospere la consulta de Felipe Solá ante la Junta Electoral bonaerense, Kirchner ya piensa en variantes para la provincia. Y el “huracán Piña” pasó por la Casa de Gobierno encendiendo luces de alarma, advertencias y enseñanzas. No sabemos si el gobierno ha tomado debida nota de su error político con Rovira y el consabido fracaso de la reelección indefinida, pero también las chances de Solá en Buenos Aires están complicadas porque no encontrarían el debido consenso.
El gobernador es quien mejor mide en las encuestas, lejos de cualquier variante kirchnerista, seguido muy de lejos por Juan Carlos Blumberg. Cada vez que el presidente lee los sondeos sobre Pampuro o Aníbal Fernández se “agarra la cabeza”. Ninguno tiene ni por asomo la intención de voto que necesitan para un triunfo tranquilo, y la primera dama prefiere abstenerse de semejante empresa.
Así es que Kirchner ha pensado en la variante “Alicia”, la ministra de Desarrollo Social de la Nación para que incursione en tierras bonaerenses. Kirchner se desespera imaginando que el matrimonio Duhalde pueda recuperar el espacio perdido y no quiere ningún sobresalto. La hermana Alicia es la política nacional con mejor imagen detrás del matrimonio de Néstor y Cristina y siempre ha sido funcional y fiel al proyecto del presidente sin poner reparo. Es por eso que en las últimas semanas se empezó a mostrar con mayor asiduidad por el conurbano, para estar siempre lista por si acaso…
