Hay vigilia en Barcelona, parece que la vacante que deja el desafortunado Lanzini, se dirime entre dos nombres: Guido Pizarro o Enzo Pérez.
Ninguno de los dos jugadores tiene las características del volante del West Ham inglés, pero Sampaoli teme que el retroceso y la recuperación del equipo, necesita un centrocampista con oficio de marca y sacrificio porque Banega no se encuentra en óptimas condiciones.
El caso de Pizarro es particular, en el 2016 cuando Martino diseñó la lista para la Copa América del Centenario, estuvo a punto de reemplazar a Lucas Biglia pero finalmente «Tata» se decidió por el jugador del Milán. Hace pocas semanas el mismo Biglia luego de un choque en el Calcio con su compatriota «Papu» Gómez, estuvo al borde de la desafectacción del plantel, en la lista de 35 aparecía Pizarro como posible sustituto para ese lugar, pero nuevamente el ex Argentinos Jrs. ganó la pulseada.
Enzo Pérez conoce el paño, ya estuvo en paradas bravas. Un obrero del mediocampo o como el se definió «ni crack ni distinto, un laburante del fútbol». Su aval son los antecedentes, participó el la final de Brasil 2014 y se destacó en la sacrificada clasificación frente a Ecuador en Quito por la Eliminatorias. Es un volante mixto capaz de jugar en varias posiciones.
Para sustituir a Lanzini, siempre titular en las prácticas, el DT pensará en Maxi Meza o Pavón por la banda derecha si desea tener mayor peso ofensivo o con un volante más retrasado (Pizarro o Pérez) para tener más equilibrio en la contención.
El sábado la AFA comunicará en sus redes sociales cuál de los dos se sumará al plantel que dispute la próxima Copa del Mundo en Rusia.
