El ex presidente ha sido catalogado como «el ángel exterminador» por dejar en el camino a contrincantes y compañeros que han intentado desafiarlo. ¿Milei será su próximo aliado u «objetivo»?
“Juntos por el Cambio está roto”, admitió un referente de la coalición opositora a pocas horas de la dura derrota de Patricia Bullrich ante Sergio Massa y Javier Milei. Por estas horas la mayoría de los cartuchos están dirigidos hacia el líder del PRO Mauricio Macri. «The Killer» fue llevándose puesto uno por uno a los candidatos que han querido ocupar su espacio, intencionalmente o no. Y ahora solo le queda su primo Jorge Macri en CABA para continuar con la bandera amarilla aunque son muchos los que ven el coqueteo con Milei como una oportunidad para rearmar su partido.
Una vez consumada la derrota, entre la dirigencia de la todavía coalición opositora se preguntaban cuánto tardaría Mauricio Macri en respaldar públicamente al líder libertario de cara a la segunda vuelta del próximo 19 de noviembre.
“Cuando eso pase, automáticamente se rompe Juntos por el Cambio”, especulaban estas semanas, en la previa de la elección, entre los dirigentes que siempre desconfiaron de las maniobras de Macri en torno a la interna partidaria entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, y en relación a las vacilaciones del ex presidente respecto de la figura de Milei, a pesar del contundente apoyo público de las últimas semanas a su ex ministra de Seguridad.
Macri jamás pudo digerir que el jefe de Gobierno intentara disputarle el liderazgo del PRO, aunque Rodríguez Larreta evitó, por su estilo de conducción política, tomar ese lugar: el enfrentamiento con el líder del PRO siempre fue un tema tabú para él.
En las elecciones legislativas del 2021, tras el triunfo de Diego Santilli en provincia de Buenos Aires, y con Macri relegado a un costado del escenario de Costa Salguero, el alcalde porteño no se animó a avanzar definitivamente sobre la jefatura partidaria. Rodríguez Larreta volvió a rebelarse este año, cuando decidió, de manera inconsulta, desdoblar la elección local de la nacional, y definir al sistema de voto electrónico para la categoría municipal.
Para Macri, esa decisión del jefe de Gobierno fue el límite. Creyó que con esa iniciativa ponía en riesgo el único bastión que el PRO no puede darse el lujo de ceder, el distrito en el que fundó hace mucho más de una década una estructura con la que rompió el bipartidismo clásico entre la UCR y el PJ, en el que ideó una extraordinaria maquinaria polirrubro y que le sirvió de plataforma para llegar a la Casa Rosada: la ciudad de Buenos Aires, para colmo, en manos de la candidatura de su primo Jorge, el ex intendente de Vicente López.
El ex presidente entonces se juró revancha, y desplegó toda su capacidad operativa en las primarias en favor de Bullrich y en contra de Rodríguez Larreta, y azuzó esa interna que se salió de los carriles normales y alcanzó inesperados niveles de tensión, a tal punto que llevó a JxC a una muy magra performance en las PASO, la antesala de la debacle electoral de este domingo. Los casi 24 puntos de la ex ministra de este domingo dejaron a la coalición opositora en las puertas de una profunda reconfiguración, es decir, de la extinción de ese espacio tal cual se lo conoció hasta ahora.
Hay dirigentes de la oposición que aseguran que Macri apostó por eso, y que en su disputa con el sector “moderado” del PRO aglutinado detrás de la fallida candidatura de Rodríguez Larreta, y en la puja con el radicalismo que proponía una alianza más de centro -representado en Gerardo Morales, Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti-, coqueteó de más con La Libertad Avanza, un doble juego que fastidió a la propia ex ministra de Seguridad. De todos modos, al ex presidente, la derrota de su ex funcionaria también lo tomó por sorpresa: en su entorno juran que el fin de semana apostó plata entre sus amigos a que ella ingresaría al balotaje.
Una de las heridas y con grandes dudas de la continuidad del espacio es Lilita Carrió, quien apoyaba a Larreta. Al ser consultada sobre los números obtenidos, apuntó sin nombrarlo contra el expresidente Mauricio Macri. «Yo diseñé una estrategia, no fui escuchada el año pasado. Hay que preguntarle al líder de la estrategia», sentenció.
Los cuestionamientos de la líder de la Coalición Cívica hacia Macri no son nuevos. A mitad de año, previo a las PASO, lo criticó al señalar que «su lado oscuro está jugando para que pierda Juntos por el Cambio» y que «le está haciendo daño» a la coalición.
En otra oportunidad, durante una entrevista televisiva, Carrió lo acusó de querer partir a JxC. “Cuando construimos Juntos por el Cambio, nuestro rol fue liderar la unidad. Pero si vos sos líder de un partido y lo partís, entonces ya no hay unidad”.
Molesto con el resultado electoral de su propia coalición, el intendente de Olavarría, Ezequiel Galli también culpó al ex presidente: «Claramente Mauricio Macri no es más el líder ni el referente de JxC. Argentina eligió, y claramente fue en un sentido opuesto a lo que venimos proponiendo».
Con Larreta y Bullrich fuera de competencia, ¿Macri y Milei unirán fuerzas? El economista libertario suele decir que, al igual que su hermana Karina, se encandiló con el fundador del PRO desde su época de presidente de Boca Juniors, y que recién se conocieron hace algunos años, por intermediación de Benegas Lynch. Suficiente para que el ex jefe de Estado explorara subterráneamente alguna suerte de acuerdo a futuro que podría llegar a materializarse en la Ciudad si es que, como pareciera, Jorge Macri triunfa finalmente en las elecciones porteñas. El candidato de LLA tendió puentes este domingo con ese sector: pidió “trabajar juntos para terminar con el kirchnerismo” en noviembre.
