Martín Menem confía en que logrará mantenerse al frente de la Cámara de Diputados más allá de diciembre. Su expectativa es ser nuevamente propuesto por el presidente Javier Milei y contar con el acompañamiento de los bloques opositores, que desde 2001 sostienen la costumbre de ceder ese cargo a un representante del oficialismo de turno.
De todos modos, el dirigente riojano no se limita a esperar. En los últimos días activó una serie de movimientos políticos junto a un referente enfrentado con Santiago Caputo, a quien en su entorno acusan de impulsar a Cristian Ritondo, titular del PRO, como candidato a presidir el cuerpo. En el círculo de Menem dan por cierta esa maniobra, especialmente desde que comenzó a circular la versión de que el asesor presidencial podría sumarse formalmente al Gabinete con firma y responsabilidades propias.
El viernes pasado, el actual titular de Diputados viajó a Formosa para compartir una actividad con Francisco Paoltroni, quien había abandonado La Libertad Avanza (LLA) el año pasado tras una dura discusión con Caputo, luego de que este le pidiera que no criticara a Ariel Lijo, por entonces candidato a juez de la Corte Suprema. El cruce terminó en ruptura.
Tiempo después, Paoltroni regresó al espacio por gestión directa de los Menem. En el encuentro también participaron los integrantes de la lista libertaria Atilio Basualdo y Marion Rodríguez. Al primero, Menem lo imagina como futuro diputado, lo que le permitiría reforzar la tropa “pura” y garantizar su continuidad en la presidencia. El actual jefe del bloque LLA, Gabriel Bornoroni, también conservaría su lugar.
Desde el oficialismo niegan de plano cualquier intento de Ritondo por ocupar el sillón de Menem, argumentando que “la mayoría de las bancadas opositoras no lo votaría”. En el entorno del riojano, en cambio, sostienen que es el propio Caputo quien mueve los hilos para debilitarlo.
Las cuentas de Martín Menem
La votación para elegir autoridades de la Cámara de Diputados se realizará en la primera semana de diciembre. Además de la presidencia, se renovarán las demás secretarías, según el peso de cada bloque. Tras el traspié libertario en la provincia de Buenos Aires, los gobernadores nucleados en Provincias Unidas evaluaron la posibilidad de impulsar a otro dirigente para reemplazar a Menem.
El nombre que circuló fue el de Juan Schiaretti, aunque el cordobés salió rápidamente a desmentirlo. Golpeado por ese rumor, Menem buscó apoyo en Encuentro Federal, el bloque que lidera Miguel Pichetto y que en diciembre se fusionará con Provincias Unidas. A cambio del respaldo, le reclamaron que acepte el ingreso de Emilio Monzó a la Auditoría General de la Nación (AGN), organismo que aún tiene tres vacantes pendientes, previstas para votarse en noviembre. Con los partidos provinciales, el riojano no espera mayores obstáculos.
Respecto a Unión por la Patria (UP), Menem confía en conseguir su apoyo, a quien considera el bloque más institucionalista del Congreso. Sin embargo, desde el peronismo aún no hay señales firmes: persiste el malestar por problemas administrativos, como los retrasos salariales del personal legislativo, que además debe cumplir horarios estrictos.
Por esa misma razón, hace un año la bancada justicialista se abstuvo de votar autoridades y su jefe, Germán Martínez, habló de la “angustia” del personal que recorre los pasillos del Parlamento. La definición final quedará en manos de los nuevos diputados, donde tendrán peso las figuras emergentes del peronismo, entre ellas Juan Grabois.
Frente interno, bajo control
En cuanto a su fuerza interna, Menem asegura tenerla ordenada. La mayoría de las listas legislativas fueron confeccionadas junto a Karina Milei, y en territorio bonaerense sólo competirán representantes cercanos a ambos, además de algunos que responden directamente al Presidente, como Sergio Figliuolo. Tanto la secretaria general de la Presidencia como su mano derecha, Lule Menem, preparan reuniones para organizar la nueva bancada libertaria. Habrá un encuentro con los bonaerenses y otro general con los nuevos diputados.
Ese dominio de los Menem dentro del bloque puede volverse un arma de doble filo si Caputo lo utiliza como argumento ante un eventual mal resultado electoral el 26 de octubre. El asesor presidencial tiene escasa influencia en la bancada oficialista: apenas le responden Santiago Santurio —reconocible por el pin de Las Fuerzas del Cielo— y la salteña María Emilia Orozco, quien incluso evalúa pasar al Senado. Por eso, en su entorno niegan estar impulsando una estrategia para desplazar al riojano.
Aun así, Menem sospecha que Caputo promueve a Ritondo. Semanas atrás, ambos coincidieron en una reunión en la Casa Rosada que fue interrumpida por una evacuación por incendio. Ritondo, que en 2023 había intentado quedarse con la presidencia de la Cámara, vio frustrado su plan cuando Cristina Fernández de Kirchner ordenó a Unión por la Patria votar sólo candidatos de LLA.
En el oficialismo, nadie espera que los legisladores cercanos a la expresidenta modifiquen esa postura en diciembre. “El candidato lo propone el Presidente y es del oficialismo. Cambiar eso sería casi destituyente. Es el peronismo el que más avala esta tesis”, señaló una fuente del entorno libertario.
Algunos rumores dentro de Diputados apuntan a que UP podría pedir una figura alternativa del propio oficialismo, tal como sucedió cuando José Luis Espert fue reemplazado en la Comisión de Presupuesto. Desde LLA, sin embargo, descartan cualquier tipo de condicionamiento externo.
