Alberto Fernández y Mauricio Macri agitaron el andar político de la oposición y dirigentes de Juntos por el Cambio comenzaron a activar sus redes sociales. El primero alineó planetas en la órbita cambiembista, el segundo los volvió a dividir.
En Cañuelas, el presidente de la Nación habló del programa de obras pública durante el macrismo a través de las PPP y pidió que la Justicia investigue a los “delincuentes de guantes blancos”.
Rápidamente, todo el arco de la coalición de JxC salió a criticar lo dicho por Albero Fernández. Y así fue tambien con los dirigentes de Cañuelas: Leo Iturmendi, Santiago Mac Goey, Natalia Blasco, Polo Pérez Armari y Carlos Álvarez, entre otros, se sumaron al repudio hacia el presidente.
El presidente pidió, sin ponerse colorado, que la justicia atrape a los corruptos. Mientras el 55% de la población es pobre, va a cerrar el año con un 70% de inflación, la vice solo quiere modificar la justicia para zafar, los comercios cierran, los jóvenes se van #ElPeorGobierno
— Carlos Alvarez (@calvarezfp) May 31, 2022
El fin de semana, Macri y su enfrentamiento con Gerardo Morales rompieron esa unidad pasajera. Iturmendi recogió el guante y en su cuenta de Twitter compartió varios posteos de radicales que cruzaban feo al ingeniero y ex mandatario.

Paradójicamente, las disidencias entre la UCR y el PRO por momentos parecen ser sutiles en comparación con las internas que existen dentro de cada partido: el año pasado, Iturmendi ganó las elecciones partidarias, ganó la interna en las PASO ante Mac Goey y quedó como el presidente del bloque; así y todo, aún no tiene el respaldo político de toda la UCR para ser el próximo candidato a intendente.
Si bien es algo que se desmiente en ambos sectores, las diferencias entre las dos facciones de la UCR está al rojo vivo y tanto Ezequiel Rizzi como Polo Armari y Carolina Torrilla ya están trabajando para tener su propio candidato al margen de la candidatura de Noni. “Nosotros vamos a tener nuestro candidato, eso seguro”, señalan cerca del ex intendete y aseguran que “sería para fortalecer Juntos en las PASO”. Incluso, se animan a tirar nombres: “Puede ser Polo, Liliana Menconi o el propio Ezequiel”.
Con el traje de ganador, Iturmendi y su tropa evitan entrar en estas disputas pero son conscientes de que la primera contienda electoral será puertas adentro. En las últimas horas, Polo y Noni se mostraron juntos en el Concejo Deliberante ya que Armari asumirá como concejal. La relación de ellos en el recinto será un termómetro que marque el clima radical de cara al 2023.
El Pro arrastra problemas similares: acefalía de conducción. Mac Goey, con el traje de perdedor, volvió al Concejo Deliberante pero aún mantiene un perfil más bajo. En paralelo, tímidamente comenzó a mostrarse un poco más en sus redes sociales y fue parte de la tropa que abucheó la visita del Presidente.
Para hablar de corrupción, hay que tener mucha autoridad ética y moral y este es un presidente que hace una semana puso dinero para no enfrentar a la Justicia que debería haberlo condenado, por un delito que cometió y le causó tanto dolor e indignación a todos los argentinos.
— Santiago Mac Goey (@SantiagoMacGoey) June 1, 2022
Las largas siestas políticas que se toma el candidato del PRO en 2019 y 2021 son el principal foco de críticas por parte de dirigentes de su propio espacio. Cerca de Mac Goey consideran que tanto Natalia Blasco como Carlos Álvarez trabajan como si Santiago estuviese fuera de todos. “Santiago no tiene drama que ellos jueguen, pero ellos piensan que Santiago se tiene que correr”, repiten cerca de Santiago.
No obstante, Mac Goey sigue ostentando el fuerte respaldo político que recibe desde las principales esferas del PRO y la semana pasada se mostró con Rogelio Frigerio, el ex Ministro del Interior.
El actual presidente del PRO cañuelense mantuvo una buena relación con Marisa Fassi durante la pandemia, es capaz de celebrar y revindicar la cantidad de obras importantes que están llegando al distrito y no soslaya la capacidad política del peronismo a nivel local. Eso tambien molesta a la otra facción del partido amarrillo que se identifica con los modos belicosos de Patricia Bullrich.
Desde el sector de Mac Goey entienden que la receta política que propone Blasco y Álvarez los deriva al fracaso recurrente: “Ellos no ganan hace 16 años por casualidad”, sostienen.
Ambas coaliciones a nivel nacional y provincial tienen problemas de conducción y las internas son una hemorragia constante, sobre todo en el Frente de Todos. En cañuelas la ecuación es inversa: el liderazgo del FdT está claro; en JxC el timón no tiene dueño.

