Con miras al 2023, los sindicatos se agrupan para no perder influencia en la disputa que viene en el peronismo, y el FdT.
La CGT lanzó este lunes el Movimiento Nacional Sindical Peronista durante un acto en conmemoración por el 17 de octubre, en el estadio de Obras.
Se trata ni más ni menos que del brazo político con el que la central obrera apunta a disputar espacios de poder y lugares en las listas electorales de cara a las elecciones de 2023, lo que ya circula desde hace algunos días.
Este 17 de octubre mostró la disgregación en distintas facciones del Frente de Todos. La coalición oficialista no logró unificarse en un sólo acto para conmemorar el día fundacional del movimiento peronista. Uno de esos eventos fue el que organizó la CGT, destinado exclusivamente al ala sindicalista alineada con “los Gordos” y el barrionuevismo.
“Decidimos crear un espacio político para estar presentes en los debates que necesita la Argentina”, enfatizó Héctor Daer, codirector de la CGT y secretario general de Sanidad. Fue un acto que tuvo una veintenta de gremialistas sobre el escenario y contó con una sucesión de discursos que se centraron en explicitar las razones del lanzamiento del espacio político sindical. Daer y “los Gordos”, cansados de impulsar un albertismo que nunca nació se impusieron la tarea de tener sello electoral propio.
“En un Gobierno peronista, la CGT es parte del Gobierno”, sostuvo Daer durante su mensaje y agregó: “No queremos romper el peronismo, pero queremos peronismo con trabajadores y trabajadoras”.
A su turno, Gerardo Martínez, secretario general en la UOCRA, exigió que el sindicalismo tenga lugares en las boletas electorales del año que viene. “Queremos poner concejales, legisladorea provinciales, diputados y senadores nacionales”, lanzó el gremialista.
“No podemos ser convidados de piedra y nos van a respetar porque tenemos la fuerza”, espetó Martínez. El primer orador del mitin gremial fue el anfitrión, José Luis Lingeri, de Obras Sanitarias. “Hoy es un día de reflexión que tiene que servir para reforzar aciertos y corregir errores. Hay que volver al origen para recuperar el significado del peronismo”, pidió.
El acto se realizó en un momento de tensión entre la CGT y el Gobierno. Si bien “los Gordos” se han mostrado cerca del Presidente, la relación se enfrió en las últimas semanas. El último hito de esa ruptura fue la designación de Kelly Olmos como ministra de Trabajo. Fernández buscó hacer una demostración de poder y autonomía, lo que le valió el enojo de uno de sus principales sostenes.
Por su parte, el referente de La Fraternidad, Omar Maturano reclamó espacios en las listas, y dijo que la “CGT no es menos que La Cámpora”; un dardo direccionado al corazón del kirchnerismo.
