El referente del PRO y dirigente cercano a Mauricio Macri tomó distancia del jefe de Gabinete y cuestionó su actitud frente a las denuncias. Las críticas por su rol de “anticasta” y el tono de sus apariciones públicas
La investigación judicial contra el vocero presidencial Manuel Adorni comenzó a generar efectos políticos más allá de las fronteras de La Libertad Avanza y ya impacta en la relación con el PRO, uno de los principales aliados parlamentarios y electorales del oficialismo. Esta vez, quien tomó distancia fue Darío Nieto, legislador porteño y dirigente cercano a Mauricio Macri, que lanzó fuertes críticas contra el jefe de Gabinete.
La convivencia entre el PRO y los libertarios en la Ciudad de Buenos Aires venía mostrando señales de tensión pese al acuerdo electoral que ambos espacios sellaron en las elecciones nacionales de octubre. Pero el avance de la causa por presunto enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni profundizó las diferencias y abrió un nuevo foco de conflicto político.
El detonante fueron las declaraciones judiciales de Matías Tabar, el contratista que aseguró ante la Justicia que el funcionario le habría pagado 250 mil dólares en efectivo y sin facturación por refacciones en la vivienda que comparte con su esposa en el barrio privado Parque Cuá.
A partir de ese episodio, Darío Nieto fue uno de los primeros dirigentes aliados en expresar públicamente cuestionamientos. “Hay que ponerse en lugar de los argentinos, que se bancaron el ajuste de una manera muy madura y se encuentran con esto”, sostuvo durante una entrevista televisiva.
Aunque evitó pronunciarse sobre una eventual responsabilidad penal del funcionario, el dirigente del PRO sí apuntó contra la falta de respuestas públicas y el modo en que el oficialismo manejó el tema. “Era el principal luchador anticasta, el que señalaba a todos con el dedo. Después, cuando asumís en el Gobierno, tenés que ser absolutamente impoluto”, lanzó.
Las críticas también alcanzaron la estrategia comunicacional del Gobierno y las últimas apariciones de Manuel Adorni. “No voy a caer en si es culpable o no, eso lo determinará la Justicia, pero sí por lo menos debería dar explicaciones más claras”, remarcó.
En el entorno del PRO tampoco cayó bien el tono adoptado por el funcionario frente a las acusaciones. “La primera reacción que tiene es hacer una conferencia de prensa bardeando periodistas. Después va al Congreso y se hace el canchero”, cuestionó Nieto.
Las declaraciones reflejan el cambio de clima político alrededor del jefe de Gabinete, cuya situación judicial comenzó a convertirse también en un costo político para el oficialismo y sus aliados.
“Vos, que eras el principal luchador contra la casta y te hacías el vivo con los políticos, después tenés todo esto arriba y no explicás”, insistió el legislador porteño, que además vinculó el caso con el creciente descreimiento social hacia la dirigencia. “Después nos quejamos cuando la gente se enoja con los políticos y quiere que se vayan todos”, agregó.
Por último, Darío Nieto intentó despegar al PRO de la postura que tuvo el oficialismo durante la exposición de Manuel Adorni en el Congreso, cuando el bloque amarillo evitó confrontar con el funcionario. Según explicó, “era diferente la situación de ese día a hoy”, en referencia a la aparición de nuevos elementos en la investigación judicial.
