Luego de idas y vueltas, y de duelos mediáticos, comenzó el debate por la reforma del Código Penal. El massismo sigue mostrando su disconformidad. Pero a pesar de las críticas el oficialismo convocó a diferentes sectores académicos, asociaciones de abogados y jueces y ONGs para que se revise el anteproyecto.
Comenzó el debate por el anteproyecto de reforma del Código Penal. Luego de algunos duelos mediáticos y de cruces entre oficialistas y opositores, la presidenta anunció la semana pasada 90 días de plazo que el documento tendrá para ser cuestionado y puesto a prueba por distintos referentes de diferentes partidos políticos, decanos de universidades de todo el país, ONGs y asociaciones de abogados y magistrados.
El puntapié inicial se dio en la Facultad de Derecho de la UBA con un encuentro que fue presidido por el juez de la Corte Suprema, Raúl Zaffaroni. Además estuvieron presentes el ex ministro de Seguridad León Arslanian, la socialista María Elena Barbagelata, el macrista Federico Pinedo y el radical Ricardo Gil Lavedra.
Esta propuesta de debate llegó por parte del oficialismo luego de todos los cuestionamientos que generó la posibilidad de aplicación del anteproyecto. La bandera de oposición a la reforma la levanto principalmente el massismo, que largó desde ese momento la junta de firmas y la iniciativa de “No al proyecto de Reforma del Código”. Iniciativa que tuvo bastante éxito en todos los municipios que se encuentran alineados con el Frente Renovador del diputado nacional Sergio Massa, quién plasmó su postura cuando dijo que para él era necesario que “el proyecto pase por una consulta popular y se le pregunte a la gente que piensa”. Visión que se volvió a reforzar luego de que la presidenta Cristina Fernández anunciara la revisión de la reforma.
"No se puede pretender que el Código Penal salga de la voz del pueblo ni que pueda discutirse en la esquina o en los medios de comunicación", consideró Zaffaroni, en el aula magna de la Facultad de Derecho de la UBA. También cuestionó "el desprecio y la subestimación a los juristas" y enfatizó "el derecho popular llevó a ser la máscara de la experiencia más aterradora del siglo pasado"
El objetivo del debate apunta a generar un nuevo Código Penal que este a la altura de la realidad de la sociedad actual. Dentro de las ONGs y asociaciones que serán consultadas se encuentran el CELS, la Federación Argentina de Colegios de Abogados, La Asociación de Magistrados, la Federación Argentina de la Magistratura y a la Asociación Argentina de Profesores de Derecho Penal. Además se incluirán a todas las cátedras de las materias Derecho Penal, Procesal Penal y Criminología de diferentes universidades de todo el país.
A pesar de que la postura del Frente Renovador consiguió que muchos referentes del Pro y de la UCR cambiaran su postura y adhesiones luego de la iniciativa de “No al proyecto de Reforma del Código Penal”, algunos referentes opositores como Federico Pinedo siguen apoyando la propuesta y resalta: “Un Código Penal tiene que tener un enorme consenso social y para eso es imprescindible generar una conversación seria y no una puteadera”.
Sin embargo el massismo repudio claramente el debate académico. “Quieren esconder en las universidades lo que no le pueden mostrar a la gente. Dejen que sean los ciudadanos los que opinen. Esta iniciativa busca acallar el reclamo que venimos haciendo desde que se dio a conocer el proyecto de reforma. Que se debata enserio, que se escuche a la gente, que salgan a la realidad”, sentencio el intendente de San Miguel, Joaquín de la Torre.
Las idas y vueltas y la falta de consenso político en la carrera electoral de cara al 2015 parecen ser de los condimentos que rodean este debate y esta reforma, que se muestra necesaria por un lado, después de los más de 900 arreglos y modificaciones que sufrió el Código Penal desde 1921 hasta la actualidad, y que requiere de profesionalismo por otro.
Lo cierto es que el anteproyecto será subido al sitio Ministerio de Justicia para que sea consultado y después de que pasen estos 90 días la comisión redactora le sumara un nuevo dictamen al anteproyecto para que ahí se realice el proyecto definitivo y sea enviado al Congreso.
