El resultado de las PASO ayudaría al intendente a sostener una mayoría para el Frente de Todos, que sacó el 51% de los votos a nivel local.
Luego del batacazo de las PASO, las distintas fuerzas políticas comenzaron a imaginar cómo quedarían conformados las órbitas legislativas provinciales y municipales de repetirse un resultado semejante en las elecciones de octubre.
El caso de Hurlingham, donde el costo de la unidad peronista le recortó al intendente Zabaleta lugares en las listas que negoció con el kirchnerismo, el Concejo Deliberante verá renovadas 10 de sus 20 bancas.
Al día de hoy, el Concejo de Hurlingham está conformado por 8 ediles de Unidad Ciudadana y 3 del Frente Renovador, lo que conforma un bloque oficialista de 11 concejales para el Frente de Todos. Las otras 9 bancas están en poder de Cambiemos.
A priori, y luego de la paliza electoral del 11 de agosto, el escenario parecería desolador para Cambiemos. No obstante, el escenario no le es tan adversa a la fuerza política que conduce Lucas Delfino. Mientras que el Frente de Todos debe renovar 7 bancas, los de Delfino solamente 3 lugares, dado que la mayor parte de sus concejales fueron votados en las legislativas del 2017.
De esta manera, si el resultado se repitiera, el Concejo quedaría conformado de la misma forma. Cambiemos, con el 32% de los votos, renovaría las 3 bancas salientes. Por otro lado, el Frente de Todos, que superó el 50% de los votos, retendría las 7 bancas que debe renovar.

