Ayer la aprobó el Senado. Duro rechazo de la Iglesia Católica y parte de la oposición. Es el primer país latinoamericano con una legislación de este tipo.
Uruguay se convirtió ayer en el primer país latinoamericano en legalizar la adopción de niños por parte de parejas homosexuales, tras la aprobación definitiva del proyecto por el Senado, algo que rechaza férreamente la Iglesia Católica y parte de la oposición política
La iniciativa fue aprobada con los votos del Frente Amplio (FA, coalición de izquierda en el gobierno, que cuenta con mayoría parlamentaria) y del (opositor) Partido Colorado, en tanto que el también opositor Partido Nacional votó en contra. El proyecto estaba contenido en la reforma del Código de la Niñez y la Adolescencia, aprobado por 17 votos en 23. Ahora el proyecto será remitido al Poder Ejecutivo para que sea promulgado, tras lo cual entrará en vigencia.
El año pasado, el Congreso aprobó una ley de despenalización del aborto que fue vetada por el presidente Tabaré Vázquez. La lucha política en que derivó ese hecho provocó su renuncia al Partido Socialista, una de las fuerzas del FA.
En cuanto a la modificación a la ley de adopción, "es una importante adecuación a la Convención de los derechos del niño, porque afianza los procesos de adopción y de cambio de familia, evitando el tráfico de niños", estimó la senadora oficialista Margarita Percovich.
Indicó que "el proyecto no toca directamente la adopción por parte de parejas homosexuales, sino que la novedad es que los niños pueden ser adoptados por parejas con unión civil. No apunta a los derechos homosexuales, sino que se centra en el derecho de los niños a tener una familia", agregó. La iniciativa prevé que el o los adoptantes deben tener al menos 25 años, y 15 años más que el niño a adoptar.
En agosto había sido aprobado en Diputados y ahora el Senado debió apurar el trámite porque son tiempos pre-electorales (hay elecciones generales a fines de octubre).
La ley vino a completar -además de la rechazada legislación sobre el aborto- la sanción de leyes polémicas, para algunos, como la de unión concubinaria y con textos que determinan condiciones para el caso del fin de la convivencia, y una segunda ley que abolió la prohibición para que homosexuales pudieran ingresar a las Fuerzas Armadas, ambas del año pasado.
Uno de los cambios que más polémica originó fue que el Instituto del Niño y Adolescente (INAU) tiene más potestades para conceder niños en adopción, cuando antes ese poder lo tenían los jueces de familia, quienes decidían.
Ahora el INAU "es el organismo encargado de proponer, ejecutar y fiscalizar la política en materia de adopciones''.
El arzobispo de Montevideo, monseñor Nicolás Cotugno, había declarado que "el tema de la adopción de niños por parte de parejas homosexuales no es un tema de religión, filosofía o sociología. Refiere esencialmente al respeto de la misma naturaleza humana y consiguientemente es ir contra los derechos fundamentales del ser humano en cuanto a persona''.
Asimismo, el Senado aprobó en diciembre un proyecto de ley que habilita el cambio de nombre y sexo desde los 12 años de edad, que aún debe ser votado por la Cámara de Diputados, algo que podría ocurrir en los próximos días.
