Las elecciones primarias se convirtieron en un fuerte llamado de atención para el oficialismo. Juntos por el Cambio quedó adelante en buena parte del país, incluida la decisiva provincia de Buenos Aires. A lo largo de las últimas horas, voces ultraK apuntaron con numerosas críticas al espacio. ¿Podrá el Frente de Todos revertir el panorama adverso de cara a Noviembre?
Desconcierto es la palabra que mejor define el momento en el que la derrota pasó a ser un hecho. Durante toda la tarde del domingo, en el bunker de Frente de Todos reinaron la esperanza y la difusión de encuestas positivas para el gobierno, Pero todo se modificó cuando el ministro del interior, Wado de Pedro, salió a decir que ya estaba escrutado el 60% de los votos y aparecieron los números. El oficialismo perdió en 18 provincias, entre ellas la de Buenos Aires, donde –con un 98 por ciento de las mesas escrutadas– Juntos había sacado el 37,98 por ciento mientras que el Frente de Todos obtuvo el 33,64. En la Ciudad de Buenos Aires, –con el 98 por ciento de las mesas escrutadas– Juntos sacó el 48,18 por ciento y el Frente de Todos el 24,66. La participación, a pesar del contexto de pandemia, fue del 68 por ciento.

El pronunciamiento de la sociedad en las urnas exige rectificaciones, mejoras, realizaciones, autocrítica en acción. El primero en hablar fue Alberto Fernández. «Evidentemente hay errores que cometimos» sostuvo el presidente tras haber conocido los resultados oficiales de las PASO. El clima dentro del búnker era desazón, los funcionarios entre los que había ministros, precandidatos, sindicalistas e intendentes, escuchaban con atención y serios lo que decía el mandatario. «Sabemos que en ese mensaje hay demandas insatisfechas que debemos escuchar y seguramente hay reclamos por errores cometidos que no pueden volver a repetirse», reconoció Fernández. Mas allá de la dura derrota, el mandatario instó a no bajar los brazos y se mostró optimista de cara a las generales : «En noviembre vamos a dar vuelta esta historia».
Sobre los motivos de la derrota del oficialismo, reflexionaron distintas voces que indagaron en los posibles errores que se cometieron dentro del espacio. Entre ellas, aparecieron las de Víctor Hugo Morales, Hebe de Bonafini y Luis D’Elía quienes apuntaron con fuertes críticas.
Víctor Hugo Morales: «Hay que aceptar el mal gusto de la derrota»

En su columna de opinión en AM750, Victor Hugo Morales reflexionó sobre la derrota del Frente de Todos en las PASO 2021 y consideró que «hay que aceptar el mal gusto de la derrota» ya que lo que pasó en Argentina está pasando «en todo el mundo» en medio de la pandemia de coronavirus.
Como siempre al otro día de las Elecciones para algunos el día es formidable, para otros es la mismísima peste. Es increíble pero llegó el día en el que Clarín y La Nación dicen una verdad. La Nación dijo «debacle electoral del Gobierno», y es cierto. Clarín dijo «sorprendente triunfo opositor en Buenos Aires y otras 14 provincias», y es verdad.
«Lo cierto es que la Argentina resolvió su conflicto de medio término a favor de lo que pasa en el mundo entero. La pandemia se lleva puestos a todos los gobiernos. Pierde Merkel, que sabe de su derrota y se aleja con la lamentación entre dientes porque sabe que no la merecen. Sufre Macron, lo indecible, pierde plebiscito el gobierno de México, cae Piñera, cayó Trump, cae Bolsonaro, gana VOX. A la derecha y a la izquierda, la pandemia los ha decapitado.»
«Los encierros, que los jóvenes no quisieron sobrellevar. La economía, que afectó a todos los países, la caída brutal de la clase media en el mundo entero, la marginación. La pandemia ha potenciado el malestar, el enojo. Lo único que hace falta para perder elecciones es ser gobierno. Argentina no fue la excepción.»
«Aunque el resultado no fue una derrota fue una caída estrepitosa, que ha dejado perplejos a los seguidores, sobre todo porque a las 21 el Gobierno hizo creer que ganaba en la provincia y que hacía una excelente elección en la Ciudad de Buenos Aires. La realidad es que sólo se sostiene un poco pero por debajo de lo esperado el número de la fórmula porteña, en la provincia donde la respuesta final fue más bien modesta.»
«El país le dio la espalda al Gobierno, hizo su lectura. La democracia está para eso. Está para que la aceptemos. Hay que apretar las mandíbulas y aceptar el mal gusto de la derrota. Por ese lado vamos. Muchos temores porque cuando se dice «escuché el mensaje» uno tiene que saber qué mensaje cree escuchar el Gobierno. Porque lo peor sería en la mitad del río cambiar el recorrido.»
«Lo cierto, es que si el Gobierno pensó que tenía razón en sus sueños y que esos sueños son los que hay que concretar, si otros no quieren, hay que seguir con esos sueños»
Hebe de Bonafini: «lo que dijimos tantas veces, que Alberto Fernández escuche a los que tiene que escuchar»

Hebe de Bonafini, presidenta de Madres de Plaza de Mayo, analizó el resultado electoral y criticó con énfasis al presidente Alberto Fernández: «Volvió a prometer, volvió a decir, no sé si estamos para creerle o no. Él dice muchas cosas que después no cumple».
En diálogo con Siempre es Hoy (AM 530), de Bonafini reveló que sufrió una «alergia asmática muy fuerte» que le impidió concurrir a emitir su voto. «Estoy mejor, por lo menos no tengo esos ahogos que no me permitían ni hablar».
Respecto a lo acontecido en las elecciones primarias: «Me parece que si hubiéramos ganado estaríamos perdiendo todo. Aunque parezca mentora o un disparate lo que diga. Cuando se gana hay como una especie de exitismo en la gente que no hace que no se ocupe y preocupe lo que tiene que preocuparse».
Luego expresó que sucedió «lo que dijimos tantas veces, que (Alberto Fernández) escuche a los que tiene que escuchar. Se dio cuenta de lo que le dijimos el primer día que lo vimos. Él siempre escucha a los ricos, a los poderosos, a los carniceros. Se junta con los Gordos de la CGT. Y bueno, estas son las consecuencias. Pero me parece que, dentro de todo lo graves que es, es bueno».
También reflexionó acerca del rol de la oposición: «Desde que ganamos ellos hacen propaganda. Ellos tienen todo el poder de los medios, porque los medios también fomentan todo esto; lo fomentan de una manera muy repugnante. Ellos ganan con mentiras. Mentiras, mentiras, mentiras, mentiras. Y llegan a que la gente les crea. No creo que toda la gente que votó a la oposición sepa lo que son: chorros, ladrones, asesinos, enemigos del pueblo, de los pobres. Ya sabemos lo que son. Una manga de atorrantes que vivieron de nosotros, que nos empeñaron para toda la vida, y quien sabe cuándo vamos a salir».
«Son los tipos que destruyeron a una generación como la de nuestros hijos o nuestras hijas. Nosotros no podemos estar al lado de la gente, es el enemigo de nosotros. No puede haber un gobierno que se puso de contra de Cristina (Kirchner) y todos. A los opositores los metió presos a todos, con mentiras. Y quieren seguir mintiendo y así van ganando», continuó.
La referente social se mostró convencida de que este sopapo electoral pueda surtir un efecto positivo de cara a los comicios del 14 de noviembre. «Es como el virus: te dan una vacuna para que crees tu propia defensa. Ahora nos vacunaron con una aguja así de grande. A ver si laburan, porque acá laburan cuatro o cinco y los demás miran. Van a tener que salir a la calle o se van a quedar sin trabajo todos», dijo.
«El tema es que no nos podemos movilizar, a la gente la tiene muy aplastada. Hay que sacar a la gente a la calle«, enfatizó. Y manifestó: «El Presidente votó en la Universidad Católica, eso me pone bien en claro de dónde viene», enfatizó.
En cuanto a la economía y a la sensación que percibe en la calle, concluyó: «No podemos comer medio kilo de carne, medio kilo no podés comprar. ¿Cuánta gente hay que no come y no tiene trabajo? Murieron como 40 mil niños en la época del gobierno de (Mauricio) Macri. No le pasamos esa boleta. Todo el día habría que estar ‘pum, pum, pum’. Macri nos hizo de todo a las Madres: nos cortan la luz, el teléfono, el gas. Con la jubilación no se puede vivir, y seguimos con lo mismo. Y esa gente vota con bronca. Les da lo mismo uno que el otro».
Luis D’Elía: «la gente está enojada y quiere actitudes contundentes a la hora de conducir el Estado argentino»

Una de las voces más duras fue la del dirigente piquetero Luis D’Elía, quién reiteró sus críticas a la marcha de la gestión de Alberto Fernández, sorprendió pidiendo cambios en el gabinete y aseguró que el resultado de las PASO se debió al «sectarismo excluyente y al maltrato de La Campora», que impuso listas únicas y marginó de ellas a los militantes sociales.
En su programa de radio, el dirigente cargó contra el manejo de la economía en un contexto de pandemia y aseguró que durante el último año todo fue ajuste “Tuvimos una durísima pandemia, 110 mil muertos, quizás una de las tragedias más grandes de la historia argentina, con la que algunos especularon. Decían que si vacunábamos iban a ganar las elecciones. Algunos compañeros soslayando el grave retroceso económico me gritaban en la cara ‘una vacuna un voto’: pelotudos”, fue contundente el piquetero.
Según D’Elía, la pandemia trajo un “ajuste brutal” de los presupuestos, de las políticas sociales, de la economía, de los precios, de la canasta familiar que pulverizaron los ingresos populares. “En un año solo dimos cuatro IFE, nada más. Y encima prometimos que había que terminar con el millón de planes”, se quejó.
El dirigente piquetero recordó que una semana antes de las PASO fue con su pareja a distintos comedores del Conurbano Bonaerense y allí se encontró con “odio y bronca’’.
“A mi no me cerraba lo que me decían los pobres con lo que sucedía con la campaña. Acá hay un grave problema económico. No se puede servir a dos patrones. O se sirve a la oligarquía o se sirve al pueblo. Necesitamos dos años de superávit primario y ¿saben cómo se hace?, haciéndole tibia y peroné a aquellos que contrabandean, a los que fuga y lavan”, enfatizó. En tal sentido, el dirigente piquetero habló de la necesidad de endurecer las políticas. «Hay que poner en la mira a dos sectores, al sector agroexportador que evade en la Argentina entre 40 y 50 mil millones dólares al año y al sector financiero que vive especulando con la moneda en detrimento de la sociedad argentina. Esa cosa hay que hacerlo y es Alberto el que se tiene que poner en la cabeza de esto sin dudarlo», señaló.
Respecto a lo electoral, D’Elía aseguró que se cometieron errores de manual. “Un error grave fue haber hecho listas únicas, habernos negado a hacer las PASO. En realidad deberíamos haber tenido varias listas. Lo dije muchas veces. Tendríamos que haber tenido cuatro listas potentes pero hicimos listas únicas y hay responsables de esto”
D’Elía sorprendió también pidiendo implícitamente cambios en el gabinete. “A pesar de todo, yo no soy un militante del bajón y de la derrota y vengo a ofrecer mi corazón, vengo a decirles cambiemos de actitud y estrategia, convoquemos a los mejores compañeros. ¿ Qué hacemos que Anibal Fernández no es jefe de gabinete? ¿Qué hacemos que no llamamos a «Amado Boudou como ministro de economía? Basta del marketing trucho, basta de ser extremistas de la moderación. Por ser extremadamente moderados y tibios, hemos perdido el apoyo del pueblo. La gente está enojada y quiere actitudes contundentes a la hora de conducir el Estado argentino”, reclamó.
Para finalizar, el dirigente piquetero no coincide con la premisa de que “si ganábamos, ganaba Cristina, y si perdíamos, perdía Alberto” y afirmó: “Si ganábamos, ganaban Alberto y Cristina y si perdíamos, perdían los dos. Deberían hacerse hoy una profunda autocrítica, arrancar esta hoja, empezar de nuevo y convocar al resto de los sectores”, insistió.
“Hay que hacer balances, hay que decirnos las cosas sin herirnos ni maltratarnos, pero rápidamente ponernos a trabajar. Hay que abrir las puertas, terminar con el sectarismo. ¿Qué es esto que se tienen que terminar los movimientos sociales, según la opinión de algunos de adentro de nuestra fuerza kirchnerista?. No imagino a Néstor Kirchner diciendo estas cosas. Necesitamos abrir la cabeza para entender la hora que estamos viviendo”, concluyó.
