La búsqueda de supervivientes en Venezuela entró en horas críticas este domingo, cuatro días después del doble terremoto que dejó al menos 1.450 muertos y más de 3.150 heridos. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, pidió mantener las labores de rescate y anunció planes para asistir a las personas que perdieron sus viviendas por los numerosos derrumbes.
Los trabajos de rescatistas nacionales e internacionales se concentran en el estado costero de La Guaira, considerado la zona cero de la devastación. Allí se instalaron centros logísticos para coordinar la ayuda. Según cifras oficiales, se registran 189 edificios con daños totales, 585 con daños parciales, además de 38 hospitales, 44 centros comerciales y 1.645 estructuras de otra índole afectadas.
Este lunes, un sismo de magnitud 4,6 volvió a sacudir el norte del país, con epicentro a 10 kilómetros al este de La Guaira y una profundidad de 2,9 kilómetros, según la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis). El movimiento obligó a numerosas personas a salir nuevamente de sus viviendas y se suma a las más de 400 réplicas registradas desde el doble terremoto del pasado miércoles.
Las autoridades mantienen medidas de prevención como la suspensión del uso de ascensores y el corte del servicio de gas natural en algunas zonas, especialmente en Caracas.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) advirtió que hasta 6,76 millones de personas podrían haberse visto afectadas por los terremotos. La magnitud de la tragedia ha movilizado a equipos internacionales y organismos de la ONU, que trabajan junto a las autoridades venezolanas para atender la emergencia.