En un acto marcado por su tinte peronista, anunciaron la candidaturas “paralelas” de Solá y Macri a la presidencia. De Narvaéz se lanzó como aspirante a gobernador de Buenos Aires. Hubo críticas al gobierno, algunos “palos” Scioli y un mensaje de unidad que no logra disipar los indicios de una posible fractura.
El evento comenzó bastante puntual, sólo una media hora después de lo prometido, y el club Atenas de La Plata se fue llenando de gente. Entre carteles de diversos lugares, resaltaban algunas remeras amarillas que decían “Mauricio Presidente”. También los volantes del mismo color que pronto cubrieron el piso tenían la misma consigna, acompañada de un “De Narváez gobernador”.
Mensaje que expresaba una parte de la lucha interna que está sufriendo Unión Pro, más desunida que nunca, y que en este caso se da entre Felipe Solá y Mauricio Macri, ambos aspirantes a la presidencia en el 2011.
Por otra parte, equilibrando la balanza, el acto tuvo un marcado acento peronista. Desde los discursos y desde la presencia de los “muchachos del PJ” que entraron con bombos y platillos entonando sus canciones. La marca de Solá, que tiene a su favor justamente lo que le falta a Macri: el apoyo de cierto sector justicialista.
El evento comenzó con las palabras de José Torello, titular nacional de Unión Pro, quien anticipó lo que sería el anuncio de la tarde “Unión Pro es un proyecto nacional con dos candidatos de lujo a presidente y un candidato a gobernador”.
Luego hablarían la diputada provincial electa por Avellaneda Mónica López; el diputado provincial Jorge Macri, el ex intendente de Dolores Alfredo “Tati” Meckievi; el conductor de las 62 Organizaciones Peronistas Gerónimo “Momo” Venegas y, finalmente, las figuras de la noche, Solá y De Narváez.
En general los discursos tuvieron un fuerte tinte peronista. Meckievi, en relación al kirchnerismo, expresó “los peronistas, cuando los dirigentes no nos conducen vamos por la cabeza de los dirigentes, porque somos una fuerza incontenible”, y agregó “No somos el peronismo disidente, somos el verdadero peronismo. No me van a decir que este gobierno es peronista…”
También Venegas hizo alusión a la lucha interna en el control de la estructura pejotista: “Nosotros dijimos si el 28 ganábamos y el 29 comenzábamos a reestructurar el peronismo argentino”
Como era de esperarse llovieron las críticas al gobierno nacional. Solá, que se paró al frente para decir su discurso, hizo hincapié en las problemáticas actuales: el aumento de la pobreza, la mala distribución de la riqueza, la inseguridad; y manifestó que el mandato que les había hecho la gente el 28 de junio pasado era controlar a ese gobierno.
“Control del Ejecutivo nacional y provincial, un freno de liderazgos que duran lo que dura la caja. Aquellos que quieren hacernos creer que se ponen por encima de todo y los gobiernos dependientes como el de la provincia de Buenos Aires”, afirmó poniendo en duda el virtual “acercamiento” que se habría producido entre él y Scioli.
De Narvaez fue aún más duro: “La política no se hace con talibanes como Moreno y tampoco con obsecuentes como el gobernador Daniel Scioli”
También él hizo alusión de su inclinación peronista. “Hay algunos que tratan de descalificarme. Llegué de la mano de Chiche Duhalde. Fui peronista y seguiré siendo peronista”, expresó.
Lo cierto es que Unión-Pro se encuentra escindida, las pujas internas afloran a la vista de todos. También en ese sentido hubo algunos mensajes.
Jorge Macri dijo “Van a venir y a tratar de rompernos, de separarnos. Tenemos que redoblar el esfuerzo para seguir unidos. Seguir con una conducción política fuerte.”
Por su parte, Solá expresó “Vamos a contener cualquier pelea personal con tal de no traicionar a quienes nos votaron”. Sólo el futuro dirá si esto resulta cierto.
Por Laura Elisandro
