Comenzó con una huelga de maestros en la ciudad de Oaxaca. Más de cinco meses de un conflicto que el Gobierno de Fox pretendió solucionar con muertes.
Por Mara Fernández Brozzi
Todo comenzó en el mes de mayo pasado con una huelga docente exigiendo mejoras salariales. En el mes de junio la situación se agudiza, debido a que cientos de policías intentaron desalojar a los maestros disparando balas de goma y gases lacrimógenos. Estos respondieron con armas mucho menos elaboradas, piedras y palos que lograron la retirada de las fuerzas de seguridad.
Después que no se pregunte quién tiró la primera piedra.
Los maestros de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), prontamente encontraron el apoyo de diferentes organizaciones sociales, populares y políticas. Así es que conformaron la APPO, Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca. Una bandera que se levantó frente a la impunidad gobernante.
No abandonada la consigna primera de mejores salarios, hoy resuena más fuertemente otro grito de justicia, que tiene que ver con la renuncia de Ulises Ruiz, Gobernador de Oaxaca, por el PRI (Partido Revolucionario Institucional). Este último no accede a abandonar su puesto, más allá de la sangre que corre desde hace meses.
Muchos maestros han perdido la vida, cantidad de innumerables heridos en manos de un orden que el Presidente de ese país quiere imponer a los tiros.
La táctica del miedo, a base de asesinatos a quema ropa de trabajadores, no le está dando demasiado resultado al Gobierno de Fox y secuaces, ya que municipios vecinos se sumaron a la valentía del pueblo de Oaxaca y han instituido Gobiernos Populares en los ayuntamientos, desconociendo a los alcaldes electos, en su mayoría priístas.
Más de un millón de personas salieron a las calles de esa ciudad del sur de México, en la sexta mega marcha organizada por la APPO, más de un millón de personas que dicen ¡BASTA!: que gritan, que reclaman, que luchan, que resisten, que no claudican y que se cansaron que el poder los siga pisoteando. Ahora los pasos los marcan ellos, recibiendo permanentemente la adhesión de diferentes lugares del mundo y de distintas organizaciones de Derechos Humanos a nivel Internacional.
El propio Subcomandante Marcos, del EZLN, Ejército Zapatista para la Liberación Nacional, advirtió que si tocan a APPO tocan al EZLN, llamó al estado de alerta y acción frente a futuras represiones del estado.
El pasado 6 de noviembre se realizó un Plenario de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca, en el mismo expresan: “La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca ratifica su compromiso con el pueblo y reitera su decisión de continuar en la lucha hasta alcanzar la salida de Ulises Ruiz del gobierno”. Entre muchas medidas propuestas en plenario resuelven que: “la vigilancia de la ciudad debe quedar en manos de los Comités de Vigilancia Popular”. Entre las diferentes acciones que llevan a esta lucha adelante decidieron un llamado, para el 1º de diciembre a: La insurrección Pacífica Popular Nacional.
Las aguas parecen no aquietarse, el clima continúa enrarecido, las partes que deberían ceder renunciando al enquiste del poder no lo hacen, entonces el pueblo esta vez no acata pasivamente la decisión de esos otros. Y sigue levantándose, calle a calle, ciudad a ciudad, continúa en la vereda que eligieron esta vez para quedarse, y es la de la acción directa frente a la opresión constante de un estado todo y poderoso.
