Un comunicado nacional afirmó que “Las vacunas son seguras y salvan vidas” y contó con el apoyo de casi todas las provincias. Buenos Aires y Formosa no firmaron el documento, aunque coincidieron con su contenido. La actividad impulsada por la diputada Marilú Quiroz generó rechazo y abrió un nuevo frente entre Nación y el gobierno bonaerense.
El Ministerio de Salud de la Nación difundió un texto en el que sostuvo que “Las vacunas son seguras y salvan vidas”. Esa declaración reunió las firmas de 22 jurisdicciones y contó con el acompañamiento posterior de Buenos Aires y Formosa, que quedaron fuera del listado inicial. La cartera nacional subrayó la obligatoriedad del calendario oficial y la gratuidad de cada dosis, en un momento marcado por el descenso de la cobertura y el avance de discursos que buscan sembrar dudas sobre la vacunación.
— Mario Lugones (@Mariolugones_ar) November 29, 2025
La iniciativa surgió luego del acto que la diputada del PRO Marilú Quiroz realizó en el Anexo de la Cámara, donde promovió posiciones que especialistas calificaron como contrarias a la evidencia científica. La actividad desató cuestionamientos de organizaciones médicas y de legisladores de distintos espacios. El PRO emitió un comunicado y tomó distancia de la diputada para evitar quedar asociado a posturas antivacunas. La conducción partidaria remarcó que el calendario nacional forma parte de una política pública que respaldó desde hace décadas.
El comunicado del Ministerio también señaló que el sistema sanitario nacional funciona de modo integrado. La Nación compra y distribuye las vacunas. Las provincias y los municipios garantizan su aplicación en cada territorio. Las autoridades sanitarias remarcaron que el esquema actual permitió controlar enfermedades de alta gravedad y que su debilitamiento representa un riesgo para toda la población.
Desde La Plata, el ministro Nicolás Kreplak afirmó que la provincia de Buenos Aires coincidió con el contenido del documento, aunque cuestionó la ausencia de su firma. En público sostuvo que la administración nacional no distribuyó vacunas con la regularidad necesaria y reclamó refuerzos para cumplir los objetivos del calendario. La cartera nacional negó cualquier exclusión deliberada y explicó que todos los ministros recibieron el texto antes de su publicación.
La PBA obviamente apoya a las vacunas y la vacunación. Solo nos marginaron del comunicado. Evidentemente no están a la altura de las circunstancias.
Además del comunicado, provean las vacunas, impulsen planes de implementación e inviertan en difusión y promoción. pic.twitter.com/u3TX0jpPUI
— Nicolás Kreplak (@nkreplak) November 29, 2025
El panorama general inquietó a especialistas y funcionarios. Las coberturas descendieron en distintas franjas etarias y algunos distritos informaron faltantes puntuales. Epidemiológos advirtieron que ese escenario puede facilitar la reaparición de enfermedades que el país controló durante décadas. También señalaron que la difusión de mensajes antivacunas afecta la confianza de parte de la población y debilita campañas que siempre se apoyaron en el consenso científico.
El pronunciamiento oficial buscó cerrar esa discusión. Al reforzar la frase “Las vacunas son seguras y salvan vidas”, las autoridades procuraron ubicar en un mismo plano la evidencia científica, la responsabilidad del Estado y el compromiso federal. La tensión política, sin embargo, expuso que el debate sanitario quedó atravesado por el clima interno de la política nacional y por la disputa que distintos actores mantienen en pleno año preelectoral.
