Se sigue demorando el desembarco del ex presidente el Banco Central al gabinete nacional.
Mientras Milie se enfoca en sus giras personales para recibir premios y desfila por el universo de la ultraderecha europea, la economía domestica parece quebrajarse. A pesar de la marcada desaceleración que marcó mayo, el “staff report” del FMI y los datos que arrojó el INDEC ayer sobre el aumento del desempleo y la contracción económica del primer trimestre de este año alertaron a propios y extraños.
En ese contexto de malas noticias se desarrolla otro capitulo de la saga que tiene como protagonistas al ministro de Economía, Luis Caputo, y el asesor Federico Sturzenegger.
La demora de la designación del ex presidente del Banco Central para que lidere un nuevo gabinete en el esquema libertario genera mucho ruido y especulaciones. Milei suspendió la reunión que tenía pautada con Sturzenegger la semana pasada y su desembarco oficial al Ejecutivo quedó en suspenso.
El Presidente ya aseguró que “nadie le va a tocar el culo” al titular de la cartera de Hacienda y cerró filas atrás de su funcionario estrella. Sturzenegger pidió herramientas presupuestarias que le fueron negadas. «Nadie gasta un peso sin pasar por Toto», dicen en los pasillos de Balcarce 50 y de Yrigoyen 250.
Es un tire y afloja que lo tiene a Milei en el medio. Guillermo Francos es el más interesado en la creación del nuevo ministerio: desea transferir áreas que están en la órbita de la jefatura de Gabinete a la nueva estructura que se erigirá para el asesor que redactó el decreto 70/23.
Como sea, se sigue demorando la designación de Sturzenegger y continúa su disputa con Caputo, con quien está enfrentado desde el fracasado gobierno de Mauricio Macri
