Durante su intervención, el presidente argentino destacó «la libertad de expresión y el libre comercio» como «un prerrequisito para la paz».
En lo que representa su decimocuarto viaje a los Estados Unidos desde el inicio de su gestión, el presidente Javier Milei llegó esta semana a la capital norteamericana para asistir a la cumbre inaugural del Board of Peace, programada para este jueves 19 de febrero. El encuentro, que tiene lugar en el Instituto de la Paz Donald J. Trump, marca un nuevo hito en la relación personal y política entre el líder de La Libertad Avanza y el mandatario republicano.
Más allá de el objetivo del llamado Board of Peace, el encuentro parece ser una excusa para mostrar que líderes internacionales se encuentran alineados a la Casa Blanca. Lo llamativo de los presidentes que participarán, es que muchos de ellos son considerados dictadores en sus países, una postura que debería alejarlos de una nación como Estados Unidos que intervino Venezuela para «liberarla» de Maduro.
En el Foro Económico de Davos Milei firmó el acta constitutiva que integró a la Argentina como uno de los miembros fundadores del Board. Esta iniciativa, presentada por Trump como una alternativa transaccional y «ejecutiva» a los organismos multilaterales tradicionales, tiene como objetivo central la supervisión de la reconstrucción de la Franja de Gaza y la mediación en focos de conflicto global.

Uno de los puntos que mayor repercusión generó en la prensa internacional es la lista de mandatarios que integran la Junta junto a Milei. El Board of Peace fue descrito por analistas como un espacio donde las convicciones democráticas pasan a un segundo plano:
En este contexto, Milei compartirá mesa con líderes como Ilham Aliyev (Azerbaiyán), quien está en el poder desde 2003; To Lam (Vietnam), representante del unipartidismo comunista; y Hun Manet (Camboya), heredero de una dinastía política denunciada por proscribir a la oposición.
Monarquías y Autocracias de Asia Central: La presencia de los presidentes de Kazajistán y Uzbekistán, junto a representantes de monarquías absolutas como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, refuerza el carácter autoritario de gran parte del bloque.
También participan aliados ideológicos de la «nueva derecha», como el húngaro Viktor Orbán, calificado por la UE como un líder de «autocracia electoral».
El tratado busca una integración profunda mediante la reducción de barreras arancelarias, la modernización de aduanas y la facilitación del comercio de servicios. Para el gobierno argentino, asegurar la sintonía con Trump en el Board of Peace es la llave para acelerar la ratificación de este acuerdo, que promete abrir el mercado estadounidense a productos clave de la economía local.
Durante su intervención en la ceremonia inaugural del Board of Peace, el mandatario argentino expresó que “la nueva Argentina ha adoptado una posición clara en política exterior en defensa del derecho a la vida, la libertad y la propiedad, la igualdad ante la ley, la libertad de expresión y el libre comercio”, y subrayó que “la defensa de esos derechos no es negociable y es un prerrequisito para la paz”.
