Los dirigidos por Almeyda controlaron el partido desde el minuto cero y con tres tantos de Cavenaghi, uno de Aguirre, Ocampos, Bordagaray y Ríos, superaron con comodidad a un tibio "Bohemio", que pasó desapercibido en la cancha y descontó con un penal de Abel Soriano. Con este resultado, el "Millonario" volvió a subirse a la cima del campeonato.
Sobran las palabras cuando sobran los goles entre uno y otro equipo en la cancha. River mostró la diferencia de categoría que tienen sus individualidades, liderado por un Fernando Cavenaghi intratable, quien no dejó un resquicio en ningún momento del partido.
Desde el minuto cero hasta el 90, el partido tuvo dueño y ese fue el “Millonario”, que mostró varios puntos altos y rendimientos por encima de la media. Enfrente, los dirigidos por Jorge Ghiso, quien no pudo estar en el banco de suplentes por haber sido expulsado en el encuentro ante Gimnasia de La Plata, la pasaron mal, no hicieron pie y fueron bailados en todos los sectores del campo.
Martín Aguirre abrió el camino, Fernando Cavenaghi y Lucas Ocampos estiraron la ventaja en el primer tiempo. Ya en el segundo, el “Torito” convertiría dos tantos en dos minutos y luego llegaría el turno para Bordagaray y Andrés Ríos, para cumplir con las 7 alegrías que recibió el pueblo riverplatense en la tarde del Bajo Flores. Ni cerca estuvo de empañar la fiesta el descuento de Abel Soriano, quien convirtió de penal sobre el final.
Los de Almeyda se sacaron de encima otro escollo, pasaron con creces este examen rendido con varias bajas y se treparon nuevamente a lo más alto de la B Nacional. Si mantienen este ritmo, será difícil que les arrebaten el ascenso a Primera.
