Toledo fue nuevamente decisivo para que Chacarita tuviera otra alegría de local, esta vez ante Instituto: asistencia y gol ante Instituto. El Chaca es escolta.
Con fuertes aspiraciones llegaban Chacarita e Instituto, ya que ninguno quería perderle pisada al líder Rafaela. El local pretendía seguir con su racha ganadora en esa condición (4-0 a Tiro y 2-1 a All Boys) y sabía que para eso necesitaría a un inspirado Javier Toledo. El delantero había convertido sus cuatro tantos en el certamen ante su parcialidad. Desde el arranque ambos mostraron que iban por el triunfo.
Los delanteros, de los dos bandos, no tardaron en generar peligro al arco rival y su premio llegó muy temprano. Estallaron las gargantas cuando Toledo comenzó a hacer de las suyas al habilitar de cabeza a Aróstegui, quien definió por encima de Tombolini. La locura desatada se convirtió en tan solo un minuto en desazón, ya que Morales Neumann armó una buena jugada que culminó con el gol de Faurlín. Todo parecía complicarse, pero volvió aparecer su arma letal. Toledo conectó de tijera un centro de Jorge González y estampó la ventaja que sería definitiva. A partir de ahí, el Funebrero mostró su mejor repertorio, haciendo creer que la velada terminaría mucho más tranquila de lo que finalmente resultó.
El ST fue una historia absolutamente diferente. Un monólogo de Instituto, que dominó el control del partido y a puro centros complicó en más de una oportunidad a los de Monzón, que mantenían la diferencia en el marcador con las solidez de Echeverría en el fondo y la buena actuación de Tauber.
Chaca pudo liquidarlo de contra por intermedio del 9, pero éste falló en el mano a mano con el 1 visitante. El final del encuentro encontró a todos los del Fune abrazados festejando la sufrida victoria. Los de Ghiso terminaron cabizbajos por la derrota, pero tranquilos por la actitud exhibida. Por su parte, Chacarita sigue a paso firme y está segundo en el torneo y, ante su gente, volvió a festejar gracias a su 9. Se repitió la historia...
