Unos 200 empleados judiciales protestaron por el estado edilicio del edificio de Tribunales. El 2 de enero había sufrido un movimiento que alarmó a todos los que estaban trabajando. Reclamaron un estudio de infraestructura urgente.
El miércoles 28 de febrero desde las 11:30 horas, unos 200 empleados y autoridades judiciales protestaron con cascos amarillos frente a los Tribunales de San Martín en Ruta 8 (Ricardo Balbín) 1753.
En “Pasa de Todo” hablamos con el Secretario General del gremio de judiciales de San Martín, Daniel Giarone: “Nuestra preocupación central tiene que ver con el estado del edificio. Tiene 11 pisos y está concentrado el 80% del Poder Judicial de San Martín, donde trascurren 3.000 personas en hora pico. Es un edificio importante en el distrito y no reúne condiciones de seguridad elementales. El 2 de enero sufrió un nuevo movimiento, en septiembre del 2004 el edificio ya había oscilado. Con lo cual, en el estado actual, con las napas freáticas creciendo permanentemente y con bombas sacando agua, con sobrepeso y sin escaleras de emergencia, con un sistema eléctrico colapsado; el movimiento del 2 de enero nos volvió a alertar y vuelve una vez más a poner en evidencia que la Corte no está tomando las medidas para garantizar la seguridad de quienes trabajan y concurren a Tribunales”
Al ser interrogado sobre los destinatarios del reclamo, Giarone afirmó qué “hay una responsabilidad compartida. Por una parte, la Corte Suprema Bonaerense tiene una actitud autista. Piensen que somos el único sector de los trabajadores de Provincia de Buenos Aires que no tenemos convenio colectivo y que la Corte no discute en paritaria (...) Con lo cual la Corte no escucha este tipo de reclamos. Y respecto al Poder Ejecutivo, si tiene responsabilidad porque hay un proyecto en Obras Públicas que tiene más de tres años y está paralizado, y sirve para construir escaleras de emergencia que necesita este edificio.
El Secretario General agregó qué “el viernes 23 de febrero, tuvimos una reunión donde coincidimos todos: el Colegio de Abogados, el Colegio de Magistrados, las autoridades judiciales, en que la Corte tiene que tomar medidas de fondo. Una de las que estamos proponiendo es que se haga un estudio de fondo sobre la estructura edilicia a través de un organismo independiente, que puede ser la UTN, la UBA, la Universidad de La Plata, para tener certeza de cual es el estado del edificio”.
Finalmente, Giarone destacó: “Este edificio está construido sobre el lecho de un río, y con el problema de napas, si no hay un estudio del suelo no sabemos si el agua que están sacando las bombas es agua o arrastra sedimento también. En ese caso, no hace falta ser ingeniero para darse cuenta que en un edifico que tiene sobrepeso y las dimensiones de Tribunales, está corriendo algún riesgo”.

