Luego de más de tres semanas de conflicto, la empresa Lustramax permitió este miércoles por la mañana el ingreso de todos los trabajadores despedidos y de los dos delegados, acatando —al menos de hecho— la Conciliación Obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo. La decisión implica una tregua de una semana, aunque los trabajadores advirtieron que continúan en estado de alerta y organización.
Según informaron en un comunicado, la empresa habilitó el reingreso tras 23 días de incumplimiento de la conciliación, aunque en la audiencia se negó a firmar un compromiso formal de acatamiento. “Lo hizo de hecho, ya que se negó a firmar que iba a cumplir por puro capricho”, señalaron.
Desde el colectivo de trabajadores sostuvieron que el conflicto podría haberse evitado y cuestionaron el rol de la senadora Florencia Arietto, a quien acusaron de haber aconsejado a la empresa “ponerse burdamente por fuera de toda legalidad”.
La conciliación tendrá vigencia por una semana más. En ese marco, los trabajadores expresaron su expectativa de que el conflicto se resuelva en los próximos días, dado que existen alternativas concretas. “Hay trabajadores que pidieron su desvinculación y ayer mismo se lo negaron”, explicaron, al tiempo que remarcaron que la solución está “al alcance de la mano”.
Sin embargo, advirtieron que si la empresa insiste en avanzar con despidos —incluyendo el intento de apartar a delegados y otros trabajadores— profundizarán las medidas de lucha. “Utilizaremos este tiempo para organizar esa pelea con mucha más fuerza si la patronal insiste en su ataque”, afirmaron.
Por último, agradecieron el apoyo recibido por parte de numerosas organizaciones y las convocaron a mantenerse alertas ante cualquier nuevo intento de vulnerar derechos, especialmente al vencerse la conciliación. “La reforma laboral no pasa en Lustramax ni en todo el país”, concluyeron.