Agitaron el comienzo del 2009 y pusieron en la superficie un problema de larga data relacionado con aspectos legales, marginalidad y criminalización de la pobreza. Lejos de encontrar una solución al tema, creció el número de feriantes que ahora reclaman un espacio con más superficie. Tenían un permiso provisorio de 120 días que ya caducó. Ahora serían trasladados, pero parece lejana una solución definitiva. Otro caso testigo de la Interna oficialista.
La primer polémica política del 2009 fue la intención del Ejecutivo comunal de desalojar la feria artesanal de la Plaza de Billinghurst. Luego de varios enfrentamientos entre oficialismo y oposición, se decidió permitir el funcionamiento de la feria, por 120 días, en el Club Camerún.
Ahora, con la resolución del concejo deliberante vencida, y el crecimiento imprevisto que hubo entre los feriantes, en el oficialismo existe una interna sobre cómo accionar ante el nuevo panorama. Algunos imaginan prohibiciones y clausuras, y otros pretenden extender la habilitación y llevar la feria al Club Stadium 5, en Triunvirato y Primera Junta.
El problema de los feriantes de Billinghurst puso sobre el tapete la discusión sobre la falta de trabajo, la creciente marginalidad, la salida desesperada de los que nada tienen, la falta de previsión para este tema, y la criminalización de la pobreza.
¿Qué hacer con la gente que tiene en la feria su único sustento de vida?, pero, ¿cuál es el origen de parte de la mercadería que allí se vende? ¿Hay algún funcionario que se beneficia con la ilegalidad? Para decirlo en otras palabras, ¿se paga peaje por alguna ventanilla para poder existir?
La novedad pasa por el proyecto de Resolución que será votado en el Concejo Deliberante el miércoles próximo, para aconsejar el traslado de la feria del Camerún al Club Stadium 5. El texto salió de la reunión conjunta de las comisiones de Servicios Públicos y de Industria y Comercio. Tiene la firma de Daniel Ivoskus, el médico Rogelio Puebla, Ricardo Torres de Unión, los peronistas Alejandro Mellea y Guillermo Hamm, el ARI Raúl Pagella (suplente de Agujera) y los kirchneristas alineados al oficialismo Roberto Gallino Fernández y Liliana Liberatore. El único que se opuso fue el edil de PRO Pedro Buonsante.
Un sector del oficialismo quiere salir el fin de semana a clausurar la feria porque se cayeron todos los plazos legales. El Inspector Gral. Eduardo Rodríguez, hombre de Siminián, dice contar con el apoyo de Nilda Romero.
Entre tanto, los feriantes visitaron al presidente del Concejo Deliberante a principios de la semana para ponerlo al tanto de la situación y solicitarle una solución.
Mario Navarra, subsecretario de Gobierno, propició un acuerdo de consenso y les sugirió verse con Callegher contra la voluntad de Rodríguez, quien personalmente pone fajas de clausura en algunos negocios sanmartinenses. Cuando a Navarra se le consultó si era un hombre de Callegher en el Ejecutivo, dijo que su único jefe es Ricardo Ivoskus.
Al intendente el tema le molesta, pero sobretodo lo preocupa. Visibiliza una creciente pobreza en el distrito, que nadie parece detener. A su vez, sabe que terminar con la feria, lejos de una solución, significaría un problema mayor. Es entrar en un “delgado equilibrio entre lo que no se puede y lo que no se debe”. A muchos de los feriantes los corre Curto de Tres de Febrero y vienen a San Martín.
Saliendo de la improvisación del caso, en San Martín existen otras ferias, mucho más pequeñas, y hay 4 concejales que trabajan para realizar una normativa general que regule la actividad de estos emprendimientos. Pedro Buonsante, Roberto Siminián, Olga Centurión y Liliana Liberatore dicen estar elaborando proyectos de Ordenanza para que exista un marco legal en el distrito. Buscarían generar un consenso entre sus propuestas.
Su sorpresa será mayúscula cuando se enteren de la resolución de prórroga que nada tiene que ver con nuevas normativas. En el Ejecutivo, dicen que quedaron encargados de estudiar soluciones, tuvieron tiempo y se “durmieron en los laureles”.
De todo esto también se habló a principios de año, pero no hubo iniciativa, ni opositora ni oficial, para dar una solución definitiva al problema.

