Después del cruce entre vecinos de la empresa y concejales, cuando el pedido de Graciela Aleñá para llamar a audiencia pública no fuera tratado sobre tablas, LaNoticiaWeb consultó a la autora del proyecto por las repercusiones. También opinaron el radical Marchiolo, quien mantuvo fuertes discusiones con la gente, y el socialista Roberto, que recordó las denuncias por contaminación que envuelven a la firma alimenticia.
La última sesión ordinaria del Concejo Deliberante fue escenario de un fuerte enfrentamiento entre vecinos y algunos concejales, cuando no fue tratado sobre tablas y pasó a la comisión de Administración, Justicia y Legislación el proyecto de Graciela Aleñá (PJ) solicitando el llamado a audiencia pública a raíz de las denuncias de contaminación contra la fábrica de papas fritas Farm Frites, de Munro.
Los 9 votos que impidieron el tratamiento en el recinto, el jueves pasado, correspondieron al bloque macrista y al radical Ariel Marchiolo, quien mantuvo los cruces más violentos con la gente.
Días después, la polémica sigue vigente. En diálogo con LaNoticiaWeb, Aleñá evaluó, “me parece lamentable que el PRO, habiendo prometido durante la campaña hacerse cargo de este tema, haya reaccionado de esta forma. Sinceramente creí que iban a tener la grandeza para tratarlo sobre tablas pero me equivoqué”.
Sobre el encuentro legislativo recordó, “los vecinos primero empezaron a festejar porque vieron que en la votación se había ganado y cuando se dieron cuenta que no se había llegado a los dos tercios fue cuando reaccionaron y manifestaron su descontento. La actitud de Marchiolo fue lamentable, porque el tema es serio y grave”.
La dirigente kirchnerista realizó hace unos días una conferencia de prensa junto con vecinos de la firma alimenticia. Detallaron en dicha ocasión los avances de la denuncia judicial contra la Municipalidad de Vicente López, el gobierno bonaerense y las empresas “Alimentos Modernos S.A.” y “Cool Mind”, por “incumplimiento de las normas de habilitación, violación al régimen urbanístico del distrito, contaminación ambiental, hídrica y sonora, inundaciones y polución ambiental”. Y apuntaron contra Fabio Calcaterra, responsable de la filial argentina de Farm Frites y primo de Mauricio Macri.
“La denuncia pasó de los tribunales de San Martín a los de San Isidro. Estamos esperando que se resuelva el tema y, además, estamos tratando de que se haga la reunión de la comisión lo antes posible porque creemos que es algo urgente. Esta semana nos vamos a juntar con los vecinos para que ellos estén al tanto y nos den su opinión sobre cómo hay que seguir”, redondeó la edil.
Por su parte, el socialista Carlos Roberto repasó, “es un tema que viene hace mucho tiempo, los vecinos se quejan de la contaminación, de una cámara frigorífica que está sin habilitación hace dos años y del transporte de tránsito pesado”.
También, el concejal dijo a este portal que “nosotros le presentamos a la gestión anterior dos proyectos que están en la Subsecretaría de Inspección General durmiendo en un cajón, porque nunca logramos que se tratara. Cuando apenas asumió Macri se lo planteamos y nos dijeron que lo iban a resolver y Cesar Torres dijo que habían comprado un terreno para solucionarlo”.
“Los vecinos después de tantos años están indignados porque nadie les da respuesta. Además, sabían que el concejal Marchiolo asumió con la lista de Erro y durante la campaña presentó una denuncia por este tema y después cuando se sentó en su despacho hizo todo lo contrario”, disparó.
Y concluyó: “Es una fábrica que fue creciendo y hoy en día excede a la posibilidad de estar en un barrio, debería estar en un parque industrial”.
MARCHIOLO: “ME CONSIDERO UNA PERSONA PACÍFICA”
Ariel Marchiolo quedó en la última sesión como el malo de la película. Más calmo, charló con LaNoticiaWeb sobre lo sucedido. “La denuncia que presentó Graciela Aleñá, ya la habíamos presentado junto con Norberto Erro el año pasado durante la campaña, en los tribunales de San Isidro”.
Asimismo explicó, “el otro día se votaba un proyecto de Resolución que manifestaba una expresión política del cuerpo, que no tiene la misma fuerza que un proyecto de Ordenanza, por eso yo creía mejor que vaya a la comisión que le corresponde”.
Agregó que “el proyecto de Ordenanza tiene carácter imperativo, mi voto va a ser positivo y estoy seguro que va a salir por unanimidad. Además, nosotros creemos que el intendente lo va a aplicar”.
Sobre los enfrentamientos comentó: “En el calor y la vehemencia con la que se desarrolla la sesión surgieron los incidentes. Algunos vecinos no entendían bien la diferencia de los proyectos que para nosotros es un trámite doméstico, ellos me expresaron su discrepancia y por eso me levanté de la banca y me acerqué a hablar. Muchos no me dejaban hablar y gritaban todo el tiempo, al fondo había un muchacho que yo conozco, que es militante del Frente para la Victoria, que me agredía y ahí tuvimos un intercambio verbal”.
Finalizó la conversación con un pedido de disculpas: “Si los vecinos se sintieron agredidos, yo le expreso mis disculpas porque no soy una persona violenta. Tengo más de 20 años de militancia y ocupé varios cargos y jamás tuve una reacción de ese tipo. Me considero una persona pacífica, soy padre de siete hijos y a ellos siempre les digo que las cosas no se resuelven a las piñas ni a las puteadas, pero todos tenemos sangre y somos seres humanos”.
