El edil sufrió una golpiza cerca de su casa, en la zona de Caseros. Eso le generó severos problemas cervicales y le disparó la presión arterial. Es el tercer legislador agredido durante este año.
El concejal reelecto por una de las listas que presentó en el distrito Unión Pro, Luis Martinelli, fue víctima de un violento ataque a metros de su domicilio ubicado entre el límite de Caseros y Santos Lugares. Por tal motivo se encuentra internado en una clínica de Capital, aunque su alta está prevista para las próximas horas.
Según su familia, en la madrugada del martes, luego de guardar su vehículo fue interceptado por entre dos y tres hombres, quienes intentaron robarle su billetera y los celulares; ante la resistencia recibió un fuerte golpe en la cabeza, y los delincuentes huyeron.
El edil pasó la noche en su vivienda y a la mañana siguiente amaneció con serias dificultades; el cuadro se complicó con hipertensión e hiperglucemia. De todos modos sería dado de alta de forma inminente, aunque en principio tendrá que tomar recaudos por los problemas en sus cervicales, por lo cual no retomaría su actividad por varios días.
En el ámbito político se tejen conjeturas sobre el origen de la agresión. Los trascendidos sugieren una “advertencia” o “ajuste de cuentas”; es sabido que Martinelli, en estos años, cosechó varios adversarios, la mayoría de ellos de su mismo signo político. De ahí a un ataque físico hay un océano de diferencia, y si eso fuese real se ingresó en un camino sin retorno.
Por las dudas cabe recordar que en los últimos tiempos – por diferentes razones – fueron intimidados tres legisladores locales, en dos oportunidades dentro del Concejo. El caso más resonante fue el del presidente del deliberativo, Agustín Ciorciari.
A principios de abril, en un confuso episodio, el justicialista resultó herido por un hombre en el estacionamiento. Más allá de las casualidades posibles, algo huele mal en Tres de Febrero.
Por Elisa Rossi

