Durante el inicio del nuevo período legislativo, el mandatario expuso los principales lineamientos que buscará impulsar en 2026, entre ellos una reforma impositiva, modificaciones al Código Penal, una mayor apertura de la economía y transformaciones en el sistema electoral
En un mensaje cargado de definiciones políticas y económicas, el presidente Javier Milei delineó ante la Asamblea Legislativa el programa de reformas que buscará impulsar durante 2026. Durante la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación, el mandatario desgranó una batería de proyectos que abarcan desde cambios profundos en los códigos de fondo hasta modificaciones estructurales en el sistema electoral, tributario y judicial.
El jefe de Estado detalló que su administración enviará de manera periódica iniciativas al Parlamento, con la intención de sostener un ritmo constante de transformaciones. «Cada uno de los ministerios ha preparado 10 paquetes de reformas estructurales, por lo que todos los meses presentaremos un paquete de proyectos a ser tratado por este Congreso», anunció, anticipando una agenda legislativa intensa.
Bajo el concepto de consolidar “políticas de Estado” y establecer lineamientos de largo plazo, Javier Milei sostuvo que el año parlamentario será determinante para redefinir el andamiaje institucional y económico del país. En ese marco, expresó su voluntad de «crear la infraestructura jurídica y política para los próximos 50 años».
Uno de los primeros puntos mencionados fue la reforma del Código Procesal Civil y Comercial. El Poder Ejecutivo remitirá un proyecto orientado a revisar integralmente el esquema jurídico institucional vigente, con el objetivo de modernizar los procedimientos y adecuarlos a la visión oficialista.
En materia penal, el Presidente planteó la necesidad de endurecer el marco normativo. Afirmó que es imprescindible “profundizar las reformas en seguridad” y avanzar «sin pruritos» en la modificación del Código Penal. Entre los ejes adelantados, anticipó penas más severas y una ampliación de los casos en los que se aplique prisión efectiva.
La desregulación económica ocupó también un lugar central en el discurso. Según explicó, el Gobierno enviará proyectos que, en sus palabras, “barrerán con una montaña de cadenas regulatorias”, con la finalidad de liberar sectores productivos, atraer inversiones y fomentar el empleo en áreas que consideró relegadas.
En el plano impositivo, Javier Milei ratificó su intención de reducir la presión fiscal. “Necesitamos menos impuestos”, afirmó, al tiempo que señaló que el rediseño del sistema tributario deberá estar enfocado en estimular el crecimiento y la expansión de la actividad económica.
Respecto del comercio exterior, el mandatario confirmó que avanzará en una mayor apertura económica. Entre las medidas mencionadas, destacó la ratificación del acuerdo con Estados Unidos, la reforma del Código Aduanero y la búsqueda de nuevos tratados internacionales que consoliden la inserción argentina en el mercado global.
Otro de los capítulos relevantes fue el vinculado a los recursos naturales. El Ejecutivo promoverá un nuevo marco legal para potenciar su explotación. «Vamos a buscar remover las barreras que se interponen entre la sociedad y su riqueza. Vamos a construir un marco legal robusto que permita el desarrollo primario para beneficio de todos los argentinos, con cuidados pero lejos de prejuicios ambientalistas absurdos», sostuvo Javier Milei.
En el terreno político-institucional, el oficialismo impulsará una reforma integral del sistema electoral. La propuesta contempla cambios estructurales en la organización vigente y una modificación del esquema de financiamiento partidario, con el objetivo de impedir la injerencia de “mafias y narcotráfico” en el Estado.
Por último, el Presidente anticipó iniciativas destinadas a transformar el Poder Judicial para que sea “ágil, rápido, eficaz y justo”, reforzando —según planteó— su carácter democrático y republicano. Entre las herramientas previstas figura la implementación de juicios por jurados en el ámbito de la Justicia federal.
Además, hubo anuncios dirigidos al sector agropecuario. «Continuaremos el sistema de baja de retenciones de forma responsable y solo en la medida en que el superávit fiscal lo permita», advirtió el mandatario, al supeditar cualquier alivio adicional a la evolución de las cuentas públicas.
