El Concejo Deliberante rechazó la suspensión total de torres solicitada por Fuerza Patria, mientras prorrogó el límite de ocho pisos. Pablo Acevedo defendió la necesidad de frenar temporalmente los proyectos para debatir un nuevo marco urbanístico, y Gianella cuestionó la doble vara en la política local.
El Concejo Deliberante de Tigre volvió a ser escenario de un intenso debate sobre el desarrollo urbano del distrito. Ayer se pusieron en votación dos propuestas: mientras el oficialismo y La Libertad Avanza respaldaron la prórroga de un decreto que limita los nuevos edificios a un máximo de ocho pisos hasta la implementación de un nuevo Código de Ordenamiento Urbano (COU), el bloque de Fuerza Patria propuso suspender todas las habilitaciones de torres hasta que se defina la normativa actualizada. La iniciativa de Fuerza Patria fue rechazada, con la ausencia de Segundo Cernadas en la votación.
El debate sobre la construcción en altura y la densidad poblacional de algunas localidades de Tigre, como Pacheco, La Bota, Dique Luján, Rincón y Tigre Centro, viene generando controversia desde hace meses. En este contexto, el intendente Julio Zamora presentó un proyecto al Concejo Deliberante para establecer límites temporales en las alturas edilicias, con el objetivo de ordenar el crecimiento urbano del distrito y avanzar hacia un perfil de ciudad más sostenible y armónica. La medida busca consolidar un desarrollo equilibrado, preservar la identidad local y atender las inquietudes de la comunidad, sin frenar el crecimiento ni la generación de empleo.
La propuesta del Ejecutivo suspende las aprobaciones de construcciones de entre 3 y 8 pisos, según la zona, hasta la sanción definitiva del nuevo perfil urbano que se encuentra actualmente en evaluación en el Concejo. Además, durante la última sesión se aprobó una prórroga de la medida por 90 días hábiles a partir del 10 de diciembre de 2025, lo que permitirá continuar el análisis del proyecto.
“Sin interrumpir el modelo de progreso que caracterizó a Tigre en las últimas tres décadas, la prioridad es mantener un desarrollo equilibrado que genere oportunidades para los más de 8.000 jóvenes que cada año ingresan al mundo del trabajo en nuestro distrito”, destacó Zamora. Y agregó: “La conformación de nuevos polos urbanos, con comercios, servicios y viviendas accesibles, es una oportunidad para que nuestros jóvenes trabajen, se formen y puedan independizarse sin abandonar Tigre. Esta medida no busca detener el progreso, sino hacerlo de manera planificada y consensuada, preservando la calidad de vida, el ambiente y el equilibrio urbano”.
Pablo Acevedo, concejal de Fuerza Patria, defendió la suspensión total de nuevas habilitaciones, argumentando que el decreto vigente “carece de sustento técnico suficiente” y que una suspensión permitiría debatir un nuevo marco urbanístico con criterios claros, previsibilidad y participación ciudadana.
Desde el oficialismo, Lucas Gianella cuestionó el historial del Frente Renovador en materia de planificación urbana: “Si bien es fundamental contar con un plan integral de ordenamiento, hay que recordar que cuando esta expresión política tuvo la intendencia entre 2007 y 2013 se fijaron límites de hasta 60 metros, y durante ese período se aprobaron edificios mucho más altos sin ningún control. Entre 2019 y 2023, incluso, Aysa otorgó prefactibilidad a todo tipo de construcciones sin límites de altura ni de pisos. La gestión de Zamora, en cambio, hizo que la viabilidad urbanística pase por la Comisión de Urbanismo, algo que antes era totalmente discrecional del oficialismo”.
Gianella también criticó lo que consideró una doble vara en el debate: “Se nos acusa de cerrar la sede del PJ, cuando la misma expresión política no la abría ni semanal, ni mensual ni anualmente durante su presidencia. Esta hipocresía forma parte de lo que debemos acostumbrarnos a ver en la política local”.
Finalmente, la propuesta de Fuerza Patria fue rechazada por los bloques del oficialismo y La Libertad Avanza, mientras se prorrogó el decreto que limita los proyectos de más de ocho pisos. La medida ratifica la visión de Tigre como un modelo de desarrollo local moderno y participativo, que combina crecimiento económico, inclusión social y planificación territorial responsable. El tema seguirá siendo eje de discusión en el Concejo, en paralelo al debate por el nuevo COU y la planificación urbana del distrito.
