La polémica sobre una lista de empresarios protegidos durante el gobierno de Cambiemos desató un nuevo enfrentamiento entre Javier Milei y Mauricio Macri. Con acusaciones cruzadas y tensiones crecientes, la relación entre libertarios y el PRO se encamina hacia un quiebre político de cara a las elecciones de 2025.
La controversia sobre una supuesta red de protección fiscal para empresarios kirchneristas ha intensificado el enfrentamiento político entre el gobierno de Javier Milei y el PRO, liderado por Mauricio Macri. La disputa se centra en la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), anteriormente conocida como AFIP, y su manejo de información fiscal durante la administración de Cambiemos.
El gobierno libertario, a través de su asesor Santiago Caputo, denunció la existencia de una lista de contribuyentes vinculados al kirchnerismo que habrían sido protegidos bajo protocolos discrecionales. Este señalamiento generó una serie de intercambios en redes sociales. Desde la cuenta atribuida a Caputo, se cuestionó a María Eugenia Talerico, exvicepresidenta de la UIF, con un mensaje directo: “Hola @eugetale. ¿Nos quieren contar para qué tenían armada esa lista de ‘protección’ en la AFIP llena de empresarios kirchneristas? Pregunta Mabel de Recoleta”.
Talerico
El rol de la ARCA y las denuncias cruzadas
Según la administración actual, la lista protegida incluía a 51 empresarios y empresas, como Cristóbal López, Lázaro Báez y Alejandro Vandenbroele, quienes no cumplían con los requisitos establecidos para integrar ese registro. La inclusión de estos nombres habría permitido evitar investigaciones fiscales durante el período 2016-2019.
Abad, quien se dirigió a la AFIP en ese momento, negoció las acusaciones y justificó la medida. Explicó que la lista buscaba garantizar un registro de accesos a información sensible para evitar filtraciones y usos indebidos. “El objetivo era evitar que agentes internos manipularan datos fiscales sin autorización”, afirmó. Además, sostuvo que la nómina incluía no solo a empresarios, sino también a figuras públicas como políticos, deportistas y artistas.
Sin embargo, desde el entorno libertario señalan que estos no solo protegían intereses particulares, sino que también se utilizaban acciones como herramienta para perseguir opositores y consolidar el poder político.
La política interna y su impacto electoral
La disputa por el manejo de la ARCA es solo una de las grietas que separan a Milei y Macri. La relación entre ambos, que comenzó como una alianza estratégica para derrotar al kirchnerismo, se ha deteriorado notablemente. La frustrada votación de la ley de Ficha Limpia y los cruces públicos marcaron el inicio del distanciamiento.
Milei dejó clara su postura en una entrevista reciente: “En las elecciones o vamos con el PRO juntos en todos lados o iremos separados. Trampas al electorado, no”. Desde el PRO, Macri observa cómo el oficialismo busca figuras absorbentes de su espacio, como Cristian Ritondo y Diego Santilli.
Mientras tanto, el gobierno libertario avanza en su agenda política. Planea convocar sesiones extraordinarias para eliminar las PASO y completar la Corte Suprema, consolidando una estructura política que, según Caputo, no depende de nombres transitorios. Por su parte, el PRO enfrenta un desafío existencial: adaptarse al nuevo escenario político o enfrentar una posible irrelevancia electoral en 2025, con encuestas que proyectan un magro desempeño sin el respaldo libertario.
Conclusión
La disputa por la lista de empresarios protegidos ilustra la creciente tensión entre Milei y Macri, en un contexto donde ambos buscan posicionarse como líderes de la oposición al kirchnerismo. Mientras el oficialismo consolida su poder y redefine alianzas, el PRO enfrenta un panorama incierto, con riesgos de quedar relegado en el nuevo tablero político. La próxima elección será decisiva para determinar el futuro de esta relación y el peso de cada fuerza en el escenario nacional.
